El caballo de Troya alza el vuelo

El proyecto rinde homenaje a Ricardo Rubert, artista que hace 50 años plantó una obra revolucionaria en la plaza del Ayuntamiento Na Jordana ultima el remate de la falla, una pieza de vareta de 8.000 kilos

LOLA SORIANOVALENCIA.
Caballo de Troya de la falla Na Jordana. ::                             LP/
Caballo de Troya de la falla Na Jordana. :: LP

Sólo quedan cuatro meses para que las Fallas 2013 salgan a la calle para deslumbrar a los amantes de este arte efímero y a los turistas que descubrirán unas fiestas que luchan por obtener el reconocimiento de Patrimonio Inmaterial de la Humanidad. Durante estos meses las comisiones han ido presentando los lemas de las fallas, pero en los talleres de los artistas falleros ya se trabaja a toda máquina para que las ideas proyectadas tomen forma.

Entre los proyectos que han pasado de boceto a volumen, cabe citar el caballo de Troya de la comisión de Na Jordana. El impresionante corcel que rematará la falla ya ha comenzado a alzar el vuelo. Ahora se está ultimando la construcción de las patas, pero ya se puede ver con claridad la majestuosidad de la figura realizada toda ella en madera, concretamente en tiras de varetas.

Si el año pasado la comisión que preside Pere Borrego sorprendía al mundo fallero con un proyecto dedicado a Leonardo Da Vinci y sus inventos, para 2013 la Odissea de Homero toma el relevo y con ella, el particular homenaje que rinden al artista Ricard Rubert Andrés. «Se van a cumplir 50 años de la falla 'Nuevo caballo de Troya' que plantó este artista en la plaza del Ayuntamiento y no queríamos que su aportación al mundo de las fallas se pasara por alto. El mítico équido de Rubert transformó la estética fallera. Superó los localismos a la hora de abordar argumentos y propuso temas y tramas de repercusión universal», indica Borrego.

Según añaden desde la falla de Na Jordana, «Ricard Rubert luchó por expresar libre y públicamente su capacidad creativa. Luchó contra un poder tan inevitable e ineludible como e la tradición y lo hizo con la dignidad de cualquier héroe griego».

El proyecto es fruto de un trabajo coordinado por el Grup Creatiu Ítaca, que cuenta con Ramón Pla como diseñador. Trabajan mano a mano artistas de primera fila como Joan S. Blanch, Javier Álvarez-Salas Salinas y Manolo García y tiene a Sergio Penadés como escultor y a falleros como Jesús I. Catalá, Josep V. Llopis y Vicent y Pere Borrego como ideólogos. «Es una apuesta fuerte de Na Jordana por la cultura y el reto es llevar al Homero del siglo VIII antes de Cristo a la ciudad actual», describe Joan S. Blanch.

El lema de la falla es 'Odissea' y el caballo de Troya tendrá especial protagonismo, con un proceso de construcción impresionante.

Cifras

Tal como detalla Manolo García, artista que está ultimando el montaje, la figura de vareta se situará a una altura de 18 metros en la plaza del Portal Nou. «El caballo medirá 14 metros, prácticamente la misma medida que tendrá de largo. La pieza pesará 8.000 kilos. Como es toda de madera, pesa mucho. Si hubiera sido de corcho, no hubiera superado los 200 kilos», explica Manolo García.

«La dificultad es que las patas no se apoyarán directamente en el suelo, puesto que es el remate y tendremos que calcular muy bien los puntos de apoyo. El caballo irá sobre una plataforma y unas ruedas», añade García.

La vareta de pino y chopo empleada para elaborar la figura, «si se pusiera una tras otra, ocuparía 200 kilómetros y se emplearán alrededor de seis millones de grapas».

En la elaboración de esta pieza han trabajado seis personas durante cuatro meses «y, de hecho, hemos tenido una persona prácticamente durante tres meses cortando vareta con la sierra. Es cien por cien artesanía. En la cremà se verá cómo arde y no cómo se deshace una falla», explica Manolo García.

Para hacer posible el montaje del caballo se ha dividido la estructura en cinco piezas, a parte de la plataforma y las ruedas.

Cabe recordar que las cifras de 2012 también fueron impresionantes. Entonces, el rostro de Leonardo Da Vinci pesó 10.000 kilos y se tuvo que poner dentro de la cabeza durante la plantà 35.000 kilos de lastre para fijar la pieza. Además, la vareta empleada, una tras otra, hubiera llegado a los 240 kilómetros de distancia.