Los líderes de la revuelta estudiantil gastan las subvenciones en bocadillos y refrescos

Los presidentes de la Federació Valenciana d'Estudiants también utilizaron fondos en autocontratarse para dar charlas de formación y en diseñar una web

J. BATISTAVALENCIA.
Un grupo de jóvenes frente a un cordón policial en la calle San Vicente Mártir durante los incidentes de febrero. ::                             JUANJO MONZÓ/
Un grupo de jóvenes frente a un cordón policial en la calle San Vicente Mártir durante los incidentes de febrero. :: JUANJO MONZÓ

La Federació Valenciana d'Estudiants (Faavem), la organización que lideró las protestas estudiantiles del pasado febrero, ha presentado entre sus facturas para justificar el cobro de la subvención anual que le otorga la Conselleria de Educación gastos por valor de 635,5 euros en bocadillos y refrescos. También se utilizaron fondos públicos en la contratación de los propios presidentes para tareas de asesoramiento, elaboración de material y para crear una web.

Con relación a la primera cuestión, se trata de tres importes diferentes que suman la cuantía citada. El primer gasto se produjo el 26 de febrero -210,5 euros en bocadillos y refrescos-, el segundo el 19 de mayo -195 por el mismo concepto- y el tercero el 22 de septiembre -230 sólo en bocatas-.

La entidad, con especial implantación en los institutos, tuvo un papel destacado en los incidentes de la llamada Primavera Valenciana, cuando a raíz de un corte de la calle Xàtiva a la altura del Luis Vives como medida de protesta por los recortes se produjo la detención de un estudiante, lo que derivó en tres días de disturbios por la capital (16, 17 y 20 de febrero).

Albert Ordóñez, por entonces presidente de la Federación, hizo las veces de portavoz de los manifestantes. Negoció con el responsable de la Unidad de Intervención Policial (UIP) que el día 20 les instaba a poner fin a los incidentes. Ordóñez le pidió que dejara en libertad a los detenidos a cambio de disolver a los alborotadores. Minutos después y altavoz en mano se dirigió al grupo de jóvenes diciendo que seguirían «quemando las calles de Valencia». También mantuvo reuniones con la delegada del Gobierno y con la consellera de Educación.

A la semana siguiente, y después de que aparecieran 32 pintadas vinculadas a los incidentes en diferentes puntos de la ciudad, algunas de ellas en monumentos históricos, justificó la acción asegurando que «cuando nadie te hace caso empiezan a hablar las paredes».

La factura que incluye el gasto en refrigerios tiene fecha del 26 de octubre. La resolución que regula la concesión de la subvención pública señala que deberá remitirse la documentación acreditativa de los gastos antes del día 31 de ese mes como paso previo al cobro. La cuantía total asciende este ejercicio a 30.450 euros.

No es el único documento remitido a la Conselleria de Educación que llama la atención. Según la información a la que ha tenido acceso LAS PROVINCIAS, también se adjuntan dos recibos por colaboraciones para realizar tareas vinculadas con la mejora del rendimiento académico o campañas de concienciación social. El primero, del 19 del pasado mes, se refiere al «asesoramiento a las asociaciones de alumnos para que lleven a cabo iniciativas para prevenir el fracaso escolar», una actividad que se desarrolló en septiembre y octubre.

La persona contratada para este menester fue el propio Ordóñez, que en el momento de las protestas cursaba un ciclo formativo. En concepto de honorarios se declara que cobró 700 euros (847 menos la retención del IRPF). Es decir, de la información remitida a Educación se desprende que la entidad recurrió a su presidente para esta labor.

Honorarios de la web

Lo mismo sucede con otro de los documentos enviados al departamento autonómico, aunque en este caso el protagonista es Daniel Marquina, actual presidente de Faavem. La colaboración consistió en la «edición de material didáctico y corporativo de la entidad y la creación de la página web quehariastu.org». Los honorarios ascendieron a 1.936 euros menos la deducción del citado impuesto, por lo que el cobro se quedó en 1.600. Los servicios se realizaron en enero, febrero, septiembre y octubre, tal y como figura en la factura, que tiene la misma datación que la anterior.

La página web promueve un concurso de videoblogs en el que los participantes realizan piezas audiovisuales en los centros sobre diferentes temáticas sociales, como qué medidas tomarían para luchar contra el desempleo, la pobreza, la exclusión o para fomentar la solidaridad o la igualdad. El grupo promotor del vídeo más votado recibirá un premio consistente en un viaje valorado en 2.000 euros. Los diferentes destinos a elegir serán propuestos por la propia Federación.

La resolución que regula la ayuda pública tiene como finalidad «apoyar y asesorar a los estudiantes no universitarios en el desarrollo de su formación integral, durante el proceso educativo de su vida en los centros, fomentando actividades de interés social o de promoción de una finalidad pública».

Para recibir la subvención se debe favorecer «la implicación de los alumnos en la mejora del funcionamiento de los centros», como por ejemplo potenciando su participación en el consejo escolar, así como promocionar «actitudes de compromiso y esfuerzo entre los estudiantes» o crear «estructuras de ayuda a los alumnos con riesgo de sufrir fracaso escolar».

Aunque la resolución permite a la Federación de recurrir a terceros para el suministro de bienes o para servicios de asistencia técnica o consultoría, en estos casos se optó por contratar a los presidentes para realizar las tareas.