Un auto del Supremo lleva a prisión a un asesor financiero

Los magistrados confirman la condena de cuatro años y nueve meses de cárcel a Villanueva Garijo por estafar a 27 familias

M.C.S.ALICANTE.
El estafador, en el último juicio contra él, en septiembre. ::
                             RAFA MOLINA/
El estafador, en el último juicio contra él, en septiembre. :: RAFA MOLINA

Francisco Villanueva Garijo, probablemente el estafador profesional más activo de la provincia en la última década, deberá ingresar por fin en prisión. Es la consecuencia lógica del auto emitido hace unas semanas por la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo, que confirma la condena de cuatro años y nueve meses de prisión que le impuso en febrero de este año la Audiencia de Alicante por llevar a la ruina a 27 familias que le habían confiado sus ahorros.

Este asesor financiero urdió una estafa piramidal a través de la captación de inversores desde la mercantil FBJ Villanueva Garijo Hnos, Inversiones y Seguros SL. La empresa no tenía ejercía ninguna actividad para rentabilizar el capital invertido y se limitaba a pagar los intereses a los inversores con el dinero procedente de los nuevos clientes.

La sentencia de la Audiencia declaró probado un fraude económico cercano a los 1,3 millones de euros. Veintisiete inversores perdieron cantidades que oscilan entre los 4.500 y los 285.000 euros.

La defensa del estafador recurrió el fallo ante el Tribunal Supremo, que acaba de ratificarlo en un auto firmado por el magistrado Luciano Varela, al que ha tenido acceso este diario.

El Supremo sostiene que la condena del administrador único de FBJ «se apoyó en prueba suficiente, válidamente obtenida y practicada» y añade que el tribunal de la sección décima de la Audiencia realizó una valoración de ella «ajustada a los parámetros de racionalidad y motivación exigibles».

Destaca, por ejemplo, la declaración del director financiero de la mercantil, según el cual llegó un momento en que había «más dinero que letras», en alusión a las letras cambiarias con garantías hipotecarias que debían garantizar el pago de intereses a los inversores.

Desde mediados de 2007, Villanueva Garijo comenzó a despedir a trabajadores y cambió la sede social de la empresa. Según el testigo, luego pasó varios «meses prácticamente desaparecido».

En 2008 ya no pagó ni un solo euro de intereses a los ahorradores aunque firmó siete préstamos por un total de 198.0000 euros.

Un contable relató al tribunal de la Audiencia que FBJ no tenía «más actividad que la captación de capital y el pago parcial de intereses», carecía de una «gestión mínimamente profesional» y se hallaba sumida «en el máximo descontrol».

El Supremo considera acreditado que el asesor engañó a los inversores con su apariencia de solvencia y actuó con un evidente «ánimo de lucro». Su empresa contaba con oficinas en céntricas avenidas de Alicante y otras poblaciones y llegó a esponsorizar al club de baloncesto Lucentum en el año 2006, coincidiendo con la campaña de captación de ahorradores que ha dado lugar a esta condena.

Villanueva Garijo está todavía inmerso en numerosos procedimientos penales y arrastra varias condenas. La última, de hace unos días, es de un año de cárcel por un delito de apropiación indebida.