Perelló: «Me falta experiencia, pero tengo confianza en mí»

El técnico del Lucentum asume el reto y Castillo afirma que «la juventud es una ventaja y no un problema»

SANTIAGO GRASALICANTE.
Perelló, con Castillo en su confirmación como técnico. ::
                             A. DOMÍNGUEZ/
Perelló, con Castillo en su confirmación como técnico. :: A. DOMÍNGUEZ

El mismo día que el Lucentum jugaba en Burgos, Luis Castillo aprovechó para reunirse unas horas antes del partido con Gustavo Aranzana, técnico que decidió desplazarse a la localidad castellano leonesa para postularse como sustituto de José María Berrocal. En ese momento, el presidente alicantino no era consciente de que menos de dos semanas más tarde iba a comparecer en rueda de prensa para presentar a Rubén Perelló, un joven de 30 años que auxiliaba a Berrocal, como máximo responsable de su plantilla.

Fue lo que sucedió ayer, en un acto en el que tanto el dirigente como el preparador balear coincidieron en una cosa, que Perelló siga como técnico es «una apuesta» y en que va a resultar acertada.

«Es una apuesta arriesgada, pero confío en mí», sentenció Rubén Perelló, quien antes había escuchado como Castillo advertía que su juventud «es una ventaja, más que un inconveniente». «Estoy encantado porque Rubén le ha echado lo que hay que echarle para tirar hacia delante y también porque lo fácil es fichar a una vaca sagrada y luego si sale mal no es tu culpa», comentó el presidente.

Además, para infundir una mayor tranquilidad al nuevo técnico, le dejó claro que su puesto no dependerá de un mal resultado sino que «va a ser para toda la temporada, pase lo que pase».

Perelló recogió el guante y agradeció la confianza depositada sobre su figura desde que le tocó sustituir a Berrocal. La de la directiva y también la del entorno que es «lo que más me ha sorprendido». «Llevo aquí apenas tres meses y agradezco todo el apoyo porque me da fuerzas para seguir trabajando», apuntó el balear, quien se siente «un privilegiado» porque ve cumplido su «sueño e ilusión de toda la vida».

«Me falta experiencia, años de estar en una liga, pero sabía que el día (de ser primer entrenador) iba a llegar. A lo mejor no con 30 años, pero ahora tengo que aprovechar la oportunidad», declaró.

En los dos partidos en los que dirigió al Lucentum hasta el momento, lo hizo de forma interina. Ahora ya lo hará con mando en plaza, aunque aseguró que eso no variará su forma de trabajar. «Rubén Perelló seguirá siendo el mismo, preparando los partidos igual; Lo de primer entrenador simplemente es un cargo que ahora mismo ostento, pero en la pista sigo siendo el mismo», recalcó.

No obstante, su etapa como segundo entrenador le ha permitido conocer bien a la plantilla, tanto en lo deportivo como en lo personal, puesto que su papel era mucho más cercano a unos jugadores que ayer le dedicaban medias sonrisas en el entrenamiento, hasta que después del mismo fueron ellos mismos los que 'invitaron' a su nuevo entrenador a darles la buena nueva. No obstante, el balear incidió en que será más cercano o tajante, según sea necesario, como obedece a su nuevo puesto.

Perelló ya ha recibido llamadas de felicitación del que fuera su mentor en el Burgos, Andreu Casadevall, al que apuntó que le debe gran parte de su éxito; y también del propio Berrocal, quien le dijo «que sea yo mismo y me dejara la piel».

Respecto a su idea de juego, el preparador lucentino explico que quiere «un equipo que sea muy duro atrás y muy intenso, que el trabajo se fundamente en la defensa», mientras que en ataque es partidario de dar rienda suelta, aunque dentro de un orden porque «libertad no es libertinaje».

Renovación de Rejón

La expedición del Lucentum emprendió viaje a Lugo anoche, para jugar mañana ante el Breogán, en «una de las canchas más complicadas» de la categoría. En la delegación alicantina se encuentra Guillermo Rejón, quien está a punto de cumplir su segundo contrato de un mes con el Lucentum.