El Síndic abre una investigación por la queja del 'botellón' en el Mercado Central

El Síndic abre una investigación por la queja del 'botellón' en el Mercado Central

Reclama al Consistorio información sobre las denuncias vecinales y las medidas que se han tomado para evitar el consumo de alcohol

T. RAMÍREZALICANTE.

Las denuncias de la asociación de vecinos Franciscanos-Oliveretes por la práctica del 'botellón' en el entorno del Mercado Central ha tenido eco en la Sindicatura de Greuges de la Comunitat. El responsable de esta institución, José Cholbi, ha admitido la queja vecinal por el consumo de alcohol en la plaza 25 de Mayo, donde desde hace varios meses se reúnen decenas de personas los sábados al mediodía para tomar el aperitivo. Algo que, a juicio de los representantes vecinales, ha degenerado en 'botellón'.

Fuentes de la oficina del Síndic de Greuges han explicado que en el escrito de la queja presentada por la asociación vecinal Franciscanos-Oliveretes, que preside Pilar Pérez, critican la «pasividad municipal» ante las denuncias que han interpuesto por la práctica de consumo de alcohol en plena plaza pública. Asimismo, los afectados ponen de manifiesto las molestias que por ruido y suciedad deben soportar todos los sábados a mediodía debido a «la concentración de personas bebiendo alcohol» en las inmediaciones del edificio del Mercado Central.

Ante esta queja el Síndic, con el objetivo de contrastar las declaraciones realizadas por esta asociación, ha solicitado al Ayuntamiento de Alicante información sobre estos hechos. En concreto, el defensor demanda informes sobre «las medidas adoptadas para constatar la realidad de las denuncias formuladas» y, en su caso, las medidas adoptadas para paliar estas prácticas de consumo de alcohol en la vía pública y las molestias derivadas de las mismas, en consonancia con lo prescrito en la Ordenanza municipal vigente y el resto de normativa aplicable».

La decisión del Síndic de Greuges se produce después de que la presidenta de los vecinos de la zona del Mercado haya puesto varias denuncias en el Ayuntamiento para que se tomasen medidas correctoras de esta situación que, asegura, causa graves problemas a los residentes y se prohibiese esta práctica con la aplicación de la ordenanza que regula el consumo de alcohol en la vía pública. Denuncias que no han tenido eco por parte del Consistorio, lo que ha llevado a la representante vecinal a trasladar sus quejas y pedir la intervención de la Sindicatura.

Escritos

Pilar Pérez presentaba hace una semana un escrito en el registro municipal, el tercero según afirmó, en el que reclamaba la actuación del concejal de Seguridad Ciudadana, Juan Seva, para que evitase la concentración de jóvenes en este lugar. Un espacio que se ha convertido en referente para un gran número de personas que se reúnen los sábados a mediodía y celebran lo que los vecinos califican de un «auténtico 'botellón'».

Pérez se queja de que el edil de Seguridad, pese a que se había comprometido a tomar medidas para acabar con el 'botellón', no ha hecho nada por impedirlo por lo que este fenómeno, lejos de remitir se ha consolidado como una centro de marcha para los jóvenes.

Las denuncias de la asociación de vecinos ha confrontado a sus responsables con los empresarios de los locales de ocio que discrepan de los problemas que a juicio de los vecinos se producen en este espacio público. Para los dueños de los establecimientos de la zona se trata de grupos de gente que se reúnen para tomar un vino y una tapa, pero sin provocar altercados ni molestias.