Una protesta alentada por EU contra Fabra acaba con un herido y más de 20 retenidos

La manifestación, que tuvo lugar durante la inauguración de un edificio en la UJI, deja un detenido por agredir a un policía autonómico

L. NOS CRUZADOCASTELLÓN.

Un herido y más de una veintena de jóvenes identificados y un detenido. Ese es el balance de la inauguración del Centro de Intercambio de Conocimiento e Innnovación, el nuevo edificio del Parque Científico, Tecnológico y Empresarial de la Universitat Jaume I de Castellón (UJI). Y es que si bien es cierto que el acto se preveía polémico -desde el Consell de l'Estudiantat ya habían advertido de una protesta por los recortes practicados por el Gobierno de Alberto Fabra en materia educativa-, nada hacía suponer que la situación llegaría a tal extremo.

A la llegada de las autoridades, entre las que además del propio Fabra se encontraba el alcalde de Castellón, Alfonso Bataller y el presidente de la Diputación, Javier Moliner, los manifestantes -poco más de medio centenar- comenzaron a corear su esloganes reivindicativos, pero también a propinar insultos y lanzar caramelos y huevos contra los dirigentes políticos y representantes de la UJI. De hecho, uno de estos huevos impactó de lleno en la espalda del rector, Vicent Climent, quien posteriormente lamentó lo sucedido durante su discurso inaugural. «Es una pena que un acto como este quede empañado por las malas formas de algunos», dijo Climent, quien recordó sus épocas como estudiante en Valencia en las que él mismo participó en manifestaciones contra el entonces gobierno de Francisco Franco. «No digo que no tengan razón, pero lo que vale es la palabra, los argumentos. Hay libertad de expresión hasta que se agrede», señaló.

Fue precisamente durante el discurso de Climent, y poco antes del de Alberto Fabra, cuando la protesta -en la que también participaron varios miembros de EU, entre ellos la diputada autonómica Marina Albiol- llegó a su punto álgido. Y es que al parecer, y según informó poco después el propio rector, «los jóvenes trataron de acceder a la fuerza al edificio, llegando a romper parte de la puerta del parking del mismo». «En ese momento, el personal de seguidad de la UJI intentó retenerles, y al ver que no podían solicitaron la ayuda de los agentes de la Policía Autonómica que habían acudido al acto para acompañar a las distintas autoridades», explicó.

De hecho, tanto Climent como fuentes de la Subdelegación del Gobierno confirmaron más tarde que, aunque se había estudiado la posiblidad de que la Policía Nacional se personara en la UJI para evitar incidentes durante la anunciada manifestación, fue el propio rector quien pidió que no se movilizaran. «Simplemente se advirtió al personal de seguridad del centro que estuviesen atentos ante posibles incidencias», indicó el máximo responsable de la Universitat, quien calificó lo sucedido de «lamentable».

Con todo, lo cierto es que, una vez dentro del parking, policías, manifestantes y guardias jurados de la UJI se vieron envueltos en un intenso forcejeo que acabó con uno de estos últimos herido y más de una veintena de retenidos.

Tanto Vicent Climent como la diputada autonómica de Esquerra Unida Marina Albiol trataron de mediar con las fuerzas de seguridad para que liberaran a los jóvenes, que fueron saliendo con cuentagotas y con una propuesta de denuncia por desobediencia, resistencia a la autoridad y daños en la mano. Además, algunos de ellos denunciaron haber sufrido heridas y agresiones por parte de los agentes.

Asimismo, la Policía Autonómica se llevó detenido a un joven acusado de agredir a un efectivo de dicho cuerpo, quien según el rector no resultó herido.

Marina Albiol, por su parte, puntualizaba que tanto ella como sus compañeros de partido sólo participaron en la protesta «en solidaridad con los miembros del Consell de l'Estudiantat», que eran los convocantes. Los dirigentes de Esquerra Unida estuvieron en la pitada pero no accedieron al parking donde se desencadenó la tensión. «La diferencia es que nosotros hemos estado con los estudiantes y el PSPV y el Bloc estaban dentro, en el catering», explicaba la diputada autonómica.

Por último, el subdelegado del Gobierno, David Barelles, censuró lo sucedido. «Cualquier reivindicación es digna, pero con hechos como estos pierde todo su valor», lamentó.