Los 'manteros' detenidos acusan a policías de vengarse con agresiones

El juez deja libres a los dos arrestados por su presunta relación con el ataque a agentes en Alicante y también a otros diez apresados en una batida contra las falsificaciones

JOSÉ C. MARTÍNEZ
Los 'manteros' detenidos acusan a policías de vengarse con agresiones

ALICANTE. Mbaie S, senegalés de 27 años, permanece ingresado en el Hospital General de Alicante como consecuencia, según denuncia, de una agresión sufrida a manos de agentes de la Policía Local participantes en una batida contra la venta ilegal desarrollada el pasado domingo en la zona de playas de la capital alicantina. Acababa de concluir su temporada de trabajo en el campo en la provincia de Albacete y aprovechó para desplazarse a Alicante a ver a unos amigos. «Querían vengarse», vino a decir, a través de su abogada, Aurora Gámez, este inmigrante en alusión a la actuación policial de compañeros de los agentes que fueron atacados por un grupo de 'manteros' senegaleses 24 horas antes en el paseo de la Explanada.

El joven recalca que tiene todos sus papeles en regla y que no ejerce la venta ambulante ilegal. Precisamente por estas circunstancias, según relata la letrada, no huyó cuando vio llegar a varias decenas de policías locales (hasta 50 llegan a cifrar diversos testimonios) a la alicantina avenida de Niza. «Se quedó quieto y con los brazos levantados. Ahora está en el hospital con lesiones graves, tal y como acredita el parte médico», expuso ayer Gámez en el Palacio de Justicia de Alicante.

Este suceso pone de relieve la 'guerra' que parece haberse desatado entre vendedores ambulantes ilegales y policías locales de Alicante, después de que el sábado por la noche dos agentes que trataron de identificar a miembros del 'top manta' fuesen atacados y uno de ellos resultase gravemente herido. Otros arrestados coincidieron en señalar ayer en el juzgado de guardia alicantino que los componentes de la Policía Local les golpearon sin mediar palabra, según indicaron fuentes jurídicas.

«Yo no hice nada. Levanté los brazos y sacaron la porra y me pegaron», afirmó uno de los detenidos, instantes después de recibir su auto de puesta en libertad. Temeroso, eludió revelar su identidad, pero sí aseguró que los policías, según su opinión, se extralimitaron e intentaron tomarse la justicia por su mano para vengar la agresión sufrida por un compañero. «Nos pegaron y nos gritaron que quién era el autor de esa paliza», acertó a decir este joven senegalés.

En parecidos términos se pronunciaron ante la autoridad judicial la decena de arrestados que desfilaron por el juzgado alicantino, como resultado de una intervención policial contra la venta ambulante de productos falsificados. Todos negaron implicación alguna en el tumulto ocurrido en la Explanada de Alicante.

La Policía Local, según la versión aportada en los atestados presentados en sede judicial, sostiene que no hubo ninguna extralimitación y que el uso de la fuerza se ciñó al mínimo requerido para controlar la situación cuando, según el punto de vista policial, hubo que afrontar algún caso de resistencia.

Mientras tanto, el ataque contra los agentes sigue sin ser esclarecido. Los dos detenidos por su presunta relación con esos hechos quedaron ayer en libertad tras prestar declaración ante el magistrado que, de forma accidental, se encontraba al frente del Juzgado de Instrucción 6, en funciones de guardia. El juez Javier Sarabia, titular de Instrucción 2, decretó libertad provisional para ambos, si bien uno de ellos tenía pendiente una orden de expulsión por estancia ilegal en España, por lo que se acordó su traslado al centro de internamiento de Valencia, según confirmó el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad (TSJ-CV).

Según la información recopilada por este diario, los dos involucrados negaron cualquier vinculación con el ataque sufrido por los dos policías alicantinos. Asimismo, afirmaron que no conocen la identidad de los autores de esa agresión.

El TSJ hizo hincapié ayer en que los otros diez senegaleses arrestados pasaron a disposición judicial sin que su caso guarde relación jurídica alguna con el anterior, es decir, con la revuelta que acabó con dos agentes lesionados. Esta decena de inmigrantes comparecieron como consecuencia de dos batidas policiales realizadas contra la piratería en la Albufereta y la Playa de San Juan.

Se exponían a cargos por venta ambulante ilegal, delito contra la propiedad intelectual y, en un caso, resistencia. Todos quedaron libres. Sin embargo, entre ellos había uno para el que, con anterioridad, se había cursado una orden de detención, por lo que el juez resolvió el traslado al centro de internamiento de extranjeros de Valencia, agregó el TSJ.

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