El gigante de Petrer

Con casi dos metros de altura, Gedeón Guardiola es clave en la defensa del balonmano español

POR LOURDES MARTÍ
El gigante de Petrer

La noche del 24 de julio durmió por primera vez en su cama de la Villa Olímpica. Esa noche Gedeón Guardiola empezó a creerse de verdad que su sueño de participar en unos Juegos se había cumplido.

Debutó junto a sus compañeros de la selección nacional de balonmano el día 29. Lo hizo con una trabajada victoria ante Serbia tras remontar un resultado adverso al final del encuentro. En el segundo compromiso, Gedeón y los suyos se enfrentaban a Dinamarca. La actual campeona de Europa venció a los españoles por un solo tanto y con polémica arbitral de por medio. Hoy tienen su tercer compromiso. En esta ocasión contra Corea del Sur. No es un partido definitivo pero sí importante para cumplir el objetivo principal de los españolesl, es decir, pasar de la primera ronda.

A sus 27 años Gedeón ya ha cumplido uno de sus sueños, aunque el deseo hubiera sido completo si junto a él jugara en Londres su gemelo Isaac, también jugador de balonmano. A donde sí que es posible que se marchen ambos hermanos tras los juegos es a Alemania. Gedeón ya ha confirmado que jugará las dos próximas temporadas en el Rhein-Neckar Lowen, Isaac está a punto de firmar el contrato. Ambos han tenido que emigrar muy a su pesar debido a los problemas económicos por los que atraviesa el balonmano español.

Mide 1'99, es grande y tiene un fuerte carácter dentro de la pista, aunque fuera de ella es totalmente diferente. Su especialidad es la defensa, pero Valero Rivera lo usa de vez en cuando en ataque incluso junto a Julen Aguinagalde, formando una pareja letal difícil de atajar.

Empezó a estudiar Educación Social, Gedeón está convencido de que debe labrarse su futuro más allá del balonmano. Además es un amante de la lectura, asegura que le viene bien para desestresarse de la autoexigencia que se impone en cada competición. Como cualquier joven de su edad también está muy al tanto de las redes social. De hecho, gracias a su twitter personal, los aficionados al balonmano han podido ver cómo el de Petrer se siente «como en casa en la Villa Olímpica». Ahora falta que dentro de la pista siga estando tan cómodo como fuera de ella.

En Pekín, la selección de balonmano consiguió colgarse la medalla de bronce, al igual que en 2000 y 1996, en Londres, Gedeón junto al resto de olímpicos intentarán reeditar una medalla. Este sería un final de ensueño para el de Petrer, ya que hasta noviembre de 2011 no había sido llamado por la selección absoluta.