El PP censura los insultos de Andrea Fabra pero no la expedienta

Cospedal admite que el comportamiento de la diputada de Castellón no es un buen ejemplo pero echa la culpa a la oposición por provocar

Y. S. | VALENCIA / MADRID
María Dolores de Cospedal, en una rueda de prensa. / Efe/
María Dolores de Cospedal, en una rueda de prensa. / Efe

La dirección nacional del PP tuvo que hacer ayer equilibrios para desautorizar el «¡qué se jodan!» lanzado el miércoles por su diputada Andrea Fabra en el Congreso, que ha desatado una avalancha de críticas de los partidos y las redes sociales, y mantener su negativa a dar el brazo a torcer ante la oposición, que desde hace días reclama la dimisión de la parlamentaria castellonense.

Dolores de Cospedal admitió, como número dos del partido, que el comentario de su correligionaria es «censurable» y que, desde luego, «no es el mejor ejemplo para la ciudadanía». No obstante, y a renglón seguido, señaló que el partido no va a iniciar un expediente disciplinario contra la congresista e hija del expresidente de la Diputación de esa provincia, Carlos Fabra.

Este extremo fue ratificado por el presidente del Comité de Derechos y Garantías, el órgano sancionador interno de los populares. Alfonso Fernández Mañueco indicó que nadie del partido se ha dirigido al comité para que estudie las consecuencias disciplinarias del comentario. No obstante, el dirigente popular también recordó que Andrea Fabra ya ha reconocido que su comentario fue una expresión «incorrecta» e «inadecuada» y que «ha sido un error».

Cospedal justificó la postura de los populares en que «puede parecer censurable el comportamiento de la señora Fabra , como también son censurables los comportamientos que hubo ese mismo día por parte de otros grupos políticos de la oposición que la provocaron», quedasen o no grabados por las cámaras de televisión o reflejados en el diario de sesiones. «No me gusta esa expresión, igual que no me gustan los gestos que se dieron antes y la provocaron», insistió. La secretaria general del PP justificó la no adopción de medidas contra Fabra en que entonces habría que tomarlas «contra la mitad de los miembros de la cámara», ya que cree que comportamientos parecidos han tenido otros diputados y senadores.

La dirigente popular consideró que si alguien puede abordar ese trabajo es el presidente del Congreso, Jesús Posada, porque está entre sus competencias. De hecho, la Mesa del Congreso debatirá este martes las cartas remitidas por PSOE e Iniciativa per Catalunya a Posada en las que le piden que suspenda en el cargo a la diputada o impulse su reprobación por la actuación en el pleno.

Los socialistas le han pedido que proceda a suspender de inmediato el acta de diputada a la parlamentaria del PP porque cree su actitud merece «la sanción más grave», mientras que desde la formación ecosocialista le exigen que tome medidas contra la «todavía diputada» para que sea reprobada en el Congreso.

El portavoz parlamentario del PP, Alfonso Alonso, salió en defensa de su diputada en una carta enviada a su homóloga socialista, Soraya Rodríguez, en la que ésta le pedía que hiciese entender a Fabra la necesidad de abandonar su escaño.

En su misiva, Alonso denunciaba el «lamentable malentendido» sobre Fabra y acusaba al PSOE de tratar de desacreditarla de forma «injusta» y «sin fundamento».

La «número dos» del PSOE, Elena Valenciano, lamentó «esta especie de soberbia en la que se ha instalado» el PP, que «permite actitudes» como la de la diputada Andrea Fabra, algo que «no es aceptable nunca».

La expresión utilizada por la diputada de Castellón, hijo del exlíder del PP Carlos Fabra, lleva camino de generalizarse. Sin ir más lejos, el secretario general de UGT Asturias, Antonio Braga, consideró ayer que el ministro de Industria, José Manuel Soria, aunque «de forma más educada», está diciendo lo mismo que su compañera de partido, Andrea Fabra , a los mineros, los empleados públicos y los parados: «que se jodan».

Desde el PP valenciano, las manifestaciones de apoyo hacia la diputada del PP de Castellón han llegado de forma mayoritaria de compañeros del partido en esa provincia. El presidente regional de los populares, Alberto Fabra, aprovechó su intervención el pasado sábado en el congreso provincial de los populares de Castellón para emplazar a sus compañeros de partido a «no dar ni un solo motivo» que haga que se pueda criticar su «honestidad» o comportamiento. «No caigamos en esta provocación», añadió.

En ese mismo cónclave, el hasta ahora líder de los populares de Castellón, Carlos Fabra, proclamó los valores, la ética y la responsabilidad social de su hija. La propia afectada explicó entonces que sus palabras fueron poco afortunadas e iban dirigidas a un diputado de la bancada socialista por sus constantes insultos.

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