Los centros de Aspadis pueden cerrar en septiembre por la deuda

La Conselleria asegura que pagará el 30%, una cantidad insuficiente según el padre Aparicio para seguir atendiendo a los 90 discapacitados

A. TALAVERA LARIBERA@LASPROVINCIAS.ESALZIRA.
El exconseller Juan Cotino con el padre Aparicio en una visita a uno de los centros. ::
                             JUAN PENADÉS/
El exconseller Juan Cotino con el padre Aparicio en una visita a uno de los centros. :: JUAN PENADÉS

Noventa jóvenes con discapacidad psíquica profunda corren el riesgo de quedarse sin los centros donde son atendidos a diario por la fundación Aspadis. La falta de pago de la subvención de la Generalitat a las cuatro residencias, que esta obra benéfica fundada y dirigida por el padre Vicente Aparicio tiene en la Ribera, compromete el seguimiento de su labor en los próximos meses.

«Podemos aguantar un mes, pero no mucho más. Si seguimos sin cobrar las ayudas en septiembre puede que no abramos, porque este mes ya no voy a poder pagar las nóminas completas a los trabajadores», explica el padre Vicente Aparicio.

Durante este año Conselleria todavía no ha ingresado nada de lo convenido con Aspadis pero la administración autonómica ha asegurado que la próxima semana abonará el 30% de la adeudado. Sin embargo, esta cantidad no es suficiente para afrontar las graves dificultades económicas que soporta esta asociación de personas discapacitadas. En los últimos años se ha complicado la atención de estos jóvenes debido a los continuos retrasos en los pagos de Conselleria.

«Con esta cantidad sólo puedo pagar los préstamos bancarios que hemos tenido que solicitar para seguir funcionando», apunta el fundador de Aspadis.

Desde hace mucho tiempo se está haciendo un gran esfuerzo para mantener la labor de los centros de Polinyà de Xúquer, Carcaixent y Alberic ya que en todos ellos se atiende a jóvenes con graves enfermedades psíquicas que requieren de atención continúa por parte de los 86 trabajadores con los que cuenta Aspadis. Puestos de trabajo que también peligran si la Generalitat no abona la deuda contraída con esta organización sin ánimo de lucro.

Estos centros abren las puertas once meses al año por lo que necesitan costear el mantenimiento y también los proveedores, labor cada vez más complicada que pone en peligro la continuidad de los servicios diarios que prestan, como el del comedor.

Lo que más preocupa al padre Aparicio es que en estos momentos hay 10 jóvenes que no tienen familia y dependen completamente del trabajo de Aspadis. «No quiero cerrar porque nos necesitan y por eso protesto yo en su nombre. En una sociedad lo primero deben ser los más necesitados, si no hay concienciación en este sentido, es muy triste. Tenemos que ser la voz de los sin voz», añade Aparicio.

Aspadis lleva trabajando en la asistencia y rehabilitación de niños y jóvenes discapacitados psíquicos profundos para lograr su máximo desarrollo físico, psíquico y social dentro de sus limitaciones desde 1980.

El padre Vicente Aparicio ha invitado al presidente de la Generalitat, Alberto Fabra, a que visite sus instalaciones y conozca de primera mano la labor que se realiza. Y es que la colaboración con la administración es imprescindible para la supervivencia de Aspadis y para que los jóvenes con discapacidad psíquica sigan tan bien atendidos como hasta el momento.