La falta de financiación paraliza el Pai de Algemesí que tenía un hotel

Més Algemesí pide «más responsabilidad» al alcalde por anunciar esta construcción conociendo la situación económica actual

CARMEN CERVERÓ LARIBERA@LASPROVINCIAS.ESALGEMESÍ.
Los terrenos de Algemesí donde estaba previsto llevar a cabo el Pai de 700 viviendas. ::
                             JUAN PENADÉS/
Los terrenos de Algemesí donde estaba previsto llevar a cabo el Pai de 700 viviendas. :: JUAN PENADÉS

Programas de Actuación Integrada paralizados (Pai's). Esta es la nota predominante a lo largo de la comarca de la Ribera, cuyos Ayuntamientos han visto como sus objetivos de expansión se han paralizado como consecuencia de la crisis económica.

Muestra de ello es el Pai de Algemesí, que se pretendía llevar a cabo en los terrenos de las antiguas instalaciones de la cooperativa Copal de la localidad, que tenían que ser derribadas.

Un Pai, que incluía 700 viviendas, un centro comercial y un hotel, y que en estos momentos está paralizado por la falta de financiación.

«Era un proyecto financiado por Bankia y debido a los inconvenientes de esta entidad financiera y de la situación económica, la constructora no puede urbanizar», explicó el alcalde de Algemesí, Vicent R. García.

El ejemplo claro de que este Pai se queda a la espera de tiempos mejores, es que a finales de marzo la empresa constructora solicitaba al Ayuntamiento de Algemesí la devolución de la tasa de derribo que pagó en noviembre de 2011, ante la imposibilidad de llevar a cabo este proyecto urbanístico que cedía un terreno al Consistorio para construir un hotel.

Un hecho que ya preveía el concejal de Més Algemesí, Josep Bermúdez, quien aseguró que «hace seis meses cuando el alcalde anunció que se iba a llevar a cabo este Pai fuimos el único partido que puso en cuestión este proyecto».

Así, Bermúdez ha pedido al alcalde «más responsabilidad y una aclaración del anuncio de este Pai conociendo la situación y que la ciudad tiene más de 2.000 viviendas desocupadas».

Algunas de las razones del partido de la oposición para poner en duda la puesta en marcha de este Pai era que en «julio de 2011 la empresa propietaria de los terrenos había pedido el fraccionamiento del Ibi, que ascendía a casi 44.000 euros. Si no puede pagar la contribución cómo iba a hacerse cargo de la construcción», comentó el concejal de Més Algemesí.

Bermúdez señaló que la «empresa lo único que quiere es derribar las instalaciones y terminar con los problemas de vandalismo y las deficiencias del edificio».

García destacó que la «empresa tiene intención de continuar pero mientras no mejore la situación estará parado. No les vamos a obligar a derribarlo, pero sí a mantenerlo en perfecto estado como está haciendo ahora».