El cierre del centro ocupacional de Silla moviliza a más de 400 vecinos

La cooperativa de trabajadores que lo gestiona vive una situación «insostenible» por los impagos de las subvenciones

M. COSTA| VALENCIA
Los manifestantes, en la convocatoria de ayer. / LP/
Los manifestantes, en la convocatoria de ayer. / LP

La plaza de Silla estaba ayer a rebosar. Más de 400 vecinos acompañaron a los trabajadores y a los 80 usuarios del centro ocupacional Tola en una manifestación que trata de evitar el cierre inminente de la instalación si las deudas que acumula no se resuelven.

La cooperativa de trabajadores que lo gestiona vive una situación «insostenible a causa de los impagos de la subvención que tenemos adjudicada. Llevamos desde marzo sin cobrar, los proveedores tampoco están cobrando. La Generalitat nos tenía que haber abonado parte de la subvención, 337.000 euros, y a día de hoy seguimos igual. Nos han dicho, incluso, que no hay previsión de pago», explicó ayer la directora Luz Gil.

La situación al límite que vive este centro obligará en los próximos días a agrupar a los usuarios y utilizar sólo una parte de las instalaciones para reducir los gastos al mínimo. «Abrir las puertas del centro cada mes supone una cuantía de 50.000 euros en sueldos, comida y aportes básicos como la luz o al agua. Tendremos que tomar medidas drásticas para gastar lo mínimo».

La cooperativa pidió una póliza que se agotó a los tres meses. «Ya no nos queda nada. No sabemos lo que podremos aguantar». El viernes los 16 trabajadores realizarán una cacerolada como protesta en las puertas del centro.