«El cine español pasa mucho de mí»

Diez filmes y más de cincuenta cortos compiten en la 27 edición del festival, que se celebra hasta el día 22 de junio Victoria Abril abre Cinema Jove con una película sobre dos mujeres que se enfrentan al dolor

BURGUERAVALENCIA.
«El cine español pasa mucho de mí»

Empieza Cinema Jove, el único festival de cine que se celebra en Valencia y el de mayor proyección y prestigio internacional de la Comunitat. Arrancó ayer con una proyección de cortos en el IVAM y con la gala de inauguración en el Teatro Principal durante la que se presentó la programación del certamen y se proyectó la película 'The Woman That Brushed off Her Tears', dirigida por Teona Strugar Mitevska y protagonizada por una Victoria Abril que ayer acompañó a la directora en el estreno en España de esta cinta de factura multieuropea, pues en el equipo de realización se contaron hasta 15 nacionalidades y la producción del filme está compartida por Macedonia, Eslovenia, Bélgica y Alemania.

Abril posó de buena mañana para la prensa y ofreció una rueda de prensa acompañada por el director de Cinema Jove, Rafael Maluenda, y Mitevska, la directora de una película sobre la que la actriz aseguró: «No he hecho nunca nada más fuerte ni más doloroso, y tan sublime al mismo tiempo. Yo no he visto una primera escena más acojonante, donde pasen tantas cosas». Y eso que desde que Victoria Abril empezó en el cine en el 74, en el 77 hizo 'Cambio de sexo' con Vicente Aranda y a partir de ahí no paró de trabajar con los mejores directores españoles durante 20 años. Sin embargo, ahora mismo, «el cine español pasa mucho de mí», aseguró la actriz, quien extendió esa indiferencia a otras áreas. «He dado 300 conciertos por toda Europa con mis dos discos, y ninguno en España. ¿Por qué? Pues no lo sé», se preguntó.

Y con esa duda vive Victoria Abril, que, no obstante, no parece muy sofocada por tal pasotismo, ya que concibe el mundo de una manera muy particular: «Desayunas en París, das una rueda de prensa en Valencia y comes en Barcelona, ahora el mundo es así». Y tal realidad cambiante, en el caso de la relación de la actriz con el cine español, ha supuesto que «desde 2008 no he rodado en España y a partir de que cumplí 40 años no he vuelto a trabajar con ningún director», lo cual tiene sus ventajas, según Abril, «porque con una directora se rueda más rápido, no hay una necesidad de un juego de seducción ni discusiones sobre lo que dicen o hacen las mujeres que debo interpretar».

Sedes de Cinema Jove

Una prueba de ese modo veloz y concreto de sus películas se estrenó ayer en Valencia. Tras pasar por la Berlinale, la cinta se vio durante la noche de ayer por primera vez en España, explicó Rafael Maluenda, director del certamen, especializado en nuevos realizadores que celebra su vigesimoséptima edición hasta el próximo día 22 de junio con las proyecciones de las secciones oficiales de cortos (medio centenar participan en la sección oficial) y largometrajes (diez películas concursan) en el edificio Rialto.

El ciclo de cine iberoamericano contemporáneo se celebra en el Instituto Francés de Valencia, el IVAM acoge proyecciones de animación del homenaje al maestro checo Jiri Trnka, el Hotel Astoria, el Ateneo Mercantil y el MuVIM serán sedes de varios encuentros y debates mientras que en Las Naves de Juan Verdeguer se desarrollará un taller de realización de cortos denominado 'Opera prima'.

En 'The Woman That Brushed off Her Tears', Abril, por primera vez, se ha inspirado en dos cuadros para interpretar su papel, el de una de las dos mujeres de una película en el que el dolor impregna todo el hilo argumental.

«Necesitaba, por primera vez, una imagen mucho más que mil palabras» y se inspiró en el cuadro 'El grito' de Edvard Munch así como en una 'mater dolorosa' con su hijo que compró en 2009, con expresión de dolor, a pesar de que en el siglo VIII y IX se retrataban con gesto estático. Esa pieza reproduce una imagen de una virgen de una iglesia ortodoxa de la localidad macedonia de Ohrid. Abril la llevaba encima durante el rodaje, en el que interpreta a una mujer «rota, que sufre por la culpa, la impotencia, el deseo de venganza y la necesidad de purificarse, como ocurre cuando lo hace con la nieve de los Balcanes».

La película es una «historia sobre el dolor, la pérdida, la familia y las relaciones materno filiales» a través de dos mujeres, que «tratan de encontrarse a sí mismas y poner soluciones a sus problemas», explicó Teona Mitevska. La cinta arranca en Francia y sigue a sus protagonistas hasta los bosques de Macedonia, lo que permite a la cineasta «retratar el contraste entre la vida occidental y la vida tradicional en un entorno rural en la que los códigos son muy distintos».

No obstante, «no es realmente importante el sitio donde se desarrolla la historia sino más bien lo que sienten en su interior y sus preocupaciones», según la directora, para quien «vivimos en un mundo complejo que no deja de moverse». Mitevska puso como ejemplo a su propio hijo, que según dijo tiene orígenes macedonios, montenegrinos, españoles y franceses: «esto es la realidad de ahora y del futuro y también así es como he construido la película». Y a hilo de esta idea explicó Abril ese ir y venir de desayunar en París y comer en Barcelona.

La actriz española también comentó que trabajar con la directora macedonia le ha supuesto recordar el mismo estilo minucioso y obsesivo que emplea Pedro Almodóvar. El personaje de Helena «hace lo que tiene que hacer» al igual que las 'mujeres Almodóvar', ya que Mitevska tiene predilección por «la libertad de los personajes femeninos y mujeres fuertes que hacen cosas imposibles» que retrata el director manchego. «Hasta que no consigue el plano que ella quiere, sus ojos tienen la misma expresión de desesperación que los de Pedro cuando no tiene la secuencia tal y como él la ha pensado, o la ha diseñado», indicó Abril, para quien, en este sentido, Mitevska «es también un poco manchega».

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos