«El negocio de alquiler de trasteros es difícil de financiar»

Alexander Ruckensteiner Director general de Bluespace La empresa, con tres centros en Valencia, prevé abrir uno más en los próximos años

E. PÉREZ EPEREZ@LASPROVINCIAS.ESVALENCIA.
Alexander Ruckensteiner, con una de las cajas de almacenaje de Bluespace. ::
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Alexander Ruckensteiner, con una de las cajas de almacenaje de Bluespace. :: LP

En 2002, cuando Alexander Ruckensteiner y Arnaud Ripert buscaban financiación para poner en marcha su primer trastero hasta en los bancos ponían cara de póquer al oír hablar de self-storage. Aún así tiraron de ahorros y de socorrida familia y levantaron en Barcelona su primer espacio. Hoy tienen 20 en España y la cifra sigue creciendo.

-¿La crisis económica ha afectado al negocio de alquiler de espacios de almacenamiento?

-En los últimos tres años hemos crecido con medias anuales del 18% en España con una crisis fortísima. A nosotros nos va bien. Hemos realizado un estudio de mercado en las ciudades donde tenemos centros, Valencia, Madrid y Barcelona, y el 45% de la gente conoce Bluespace y su servicio de self-storage [alquiler de trasteros].

-¿A qué lo atribuyen esa evolución?

-Hay una demanda latente, la gente necesita espacio, ya sea por motivos de reagrupación familiar o por circunstancias dramáticas de separaciones o con la llegada de un bebé. Como en España los pisos son muy pequeños, los más reducidos de Europa, la gente necesita más espacio y alquilan un trastero a largo plazo.

-Preveían que las empresas que quebraran utilizaran sus servicios para guardar documentación, material... ¿Ha sido así?

-En algunas empresas de construcción, sí ha sido un factor determinante porque este tipo de empresas tiene mucha documentación. Otras empresas también han tenido que reestructurar su negocio y, en lugar de tener naves de 500 ó 1.000 metros, han reducido este espacio y han optado por alquilar, primero porque es más económico y también más flexible, ya que pueden cancelar el contrato en cualquier momento o reducir el espacio.

-¿Desarrollar este proyecto en España ha costado especialmente por la cultura de la propiedad?

-Cuando empezamos en España, mucha gente nos lo comentaba, pero la realidad es totalmente diferente, el self-storage es un producto que está implantado en toda Europa y en Estados Unidos, y se utiliza en España como en otros países. Además, está creciendo muy rápido.

-El precio de la vivienda no deja de caer. ¿Se plantean un horizonte en el que baje tanto que descienda la demanda de trasteros?

-No, nuestro producto es de necesidad, y esta es diferente en épocas de crisis y en las de bonanza. Nuestros precios han sido razonables, ni han subido en tiempos de 'vacas gordas' ni han bajado ahora, naturalmente depende del poder adquisitivo y de las zonas. En Valencia es más barato que en el centro de Madrid.

-No dejan de ser negocio inmobiliario. ¿Han encontrado dificultades de financiación?

-Definitivamente. Nosotros compramos o alquilamos a larga duración edificios grandes en el centro de las ciudades y esto representa una inversión enorme, y hoy en día ninguna empresa en España tiene facilidades de financiación, conseguir financiación de bancos es muy difícil, y de inversores en el extranjero, casi imposible. Pero, independientemente de la crisis y del negocio inmobiliario, un producto nuevo como el self-storage es siempre difícil de financiar. Pero no es un problema.

-¿Y cómo han conseguido financiarse?

-Actualmente tenemos una inversión importante de un fondo especializado en self-storage y también mediante bancos. Pero, ahora, conseguir financiación de crecimiento es difícil. Parte de nuestro crecimiento lo financiamos con cash flow y parte intentaremos hacerlo vía capital.

-¿Qué inversión media se necesita para abrir un centro y cuánto tiempo tarda en amortizarse?

-Un centro en propiedad cuesta, incluyendo el proyecto de desarrollo de las instalaciones y de las inversiones, entre 3,5 y 6 millones de euros. Y la inversión tarda entre 10 y 15 años en amortizarse, dependiendo del tamaño.

-¿Qué previsión de crecimiento tienen en los próximos años?

-La economía española no va a crecer. Nuestro objetivo es dar mayor visibilidad al producto, que sea más conocido. Abriremos alrededor de tres centros al año, no es un crecimiento muy rápido pero hay que tener en cuenta que conseguir financiación es difícil. Lo más importante es no cometer errores.

-¿Qué zonas consideran prioritarias para crecer o lo harán en ciudades donde ya están implantados?

-Abriremos un centro más en Valencia para cubrir toda la ciudad, y después potenciaremos Madrid, que es una ciudad con cinco millones de habitantes y tenemos nueve centros. Allí queremos duplicar los que hay.

-¿Qué cuota de mercado tienen en la Comunitat? ¿Y en España?

-Es difícil calcularlo. Hay dos pequeños operadores y nosotros tenemos tres centros. Así que tenemos el 50% del mercado. En España, hay alrededor de 75 centros. Nosotros solo estamos en Valencia, Madrid y Barcelona, y en las tres ciudades tenemos un promedio de mercado del 50%. En el resto de España tenemos acuerdos, que llamamos excellent partner, y ofrecemos apoyo logístico.

-¿Qué volumen de negocio representa la Comunitat a nivel nacional?

-Tenemos tres centros y hay 20 en total, significa más o menos un 15%, en facturación es algo mayor. Al año ingresamos unos 1,6 millones.

-¿En qué medida basan su crecimiento en absorción de competidores? Recientemente han comprado la empresa Apila.

-En principio no lo basamos en absorciones porque no hay muchas empresas. Apila ha sido una excepción porque estaba en venta.

-¿Cuántos clientes tienen en Valencia y qué superficie de almacenaje ofrecen?

-Tenemos alrededor de 2.500 cliente activos. La ocupación media es del 75-80% y en total tenemos una superficie alquilable 11.000 metros cuadrados. En general, el mercado valenciano es para nosotros el que menos crece y lo interpretamos en que la situación económica es peor que en otras zonas.

-Aun así prevén abrir un nuevo centro.

-Pero no inmediatamente, en 2 ó 3 años.