La fiscal pide averiguar quién usó 30 móviles regalados a Cuesta

El juez da un plazo de 30 días a las compañías telefónicas para que remitan toda la información de los terminales

A. RALLO| VALENCIA
Esteban Cuesta consulta su móvil a la salida del juzgado. / Irene Marsilla/
Esteban Cuesta consulta su móvil a la salida del juzgado. / Irene Marsilla

El avance de la investigación sobre los supuestos regalos que Sebastián García compró para el gerente de Emarsa, Esteban Cuesta, y para el director financiero, Enrique Arnal, puede meter en un aprieto a más de uno. La fiscal trata de averiguar dónde fueron a parar una treintena de móviles -todos de última generación en el momento de la compra- que recibieron los dos imputados.

El magistrado instructor del saqueo a la depuradora ha acordado en un auto solicitar información a cuatro compañías telefónicas acerca de los números de teléfono y la identidad de los usuarios tras la petición realizada por la Fiscalía.

Tal y como adelantó LAS PROVINCIAS, los regalos que presuntamente compró el informático para Cuesta y Arnal eran la contraprestación a la que debía hacer frente Sebastián García por permitir que sus empresas facturaran a la depuradora de Pinedo por servicios no prestados o por trabajos realizados pero con precios hinchados. La suma total de los obsequios superaba en ambos casos los 250.000 euros.

La resolución judicial recoge una treintena de móviles. Destacan los Iphones, LG, HTC y Nokias con la última tecnología. Hay que tener en cuenta que los terminales se adquirieron entre 2006 y 2010 y por aquel entonces estos modelos no eran tan frecuentes. Por alguno de ellos se llegó a pagar cerca de 1.000 euros, según las facturas a las que ha tenido acceso LAS PROVINCIAS.

El juez recuerda que en esas facturas constaban numerosos aparatos y en algunos de los cuales el IMEI, un código identificador del terminal. «Esto abre la posibilidad de conocer no sólo los números sino sus auténticos destinatarios». La lógica, tal y como recuerda el instructor, hace pensar que no todos los aparatos eran utilizado por la misma persona.

El auto admite que averiguar las identidades de los usuarios «puede afectar mínimamente el derecho de la intimidad de terceros, en principio, ajenos a esta causa». No obstante, el magistrado entiende que la citada diligencia «es necesaria» para tratar de comprobar si las afirmaciones de Sebastián García -los regalos que hizo a Cuesta- son ciertas.

El magistrado recoge una especial advertencia para las compañías telefónicas a las que informa que la causa que se sigue en el juzgado es por delito grave. Por este motivo da un plazo máximo de un mes para atender su solicitud.

El informático de Emarsa, en una declaración en la que reconocía su culpabilidad en determinados hechos, explicó que, aparte de los regalos y obras en los domicilios de los dos responsables de Emarsa, también se vio obligado a pagar 1,8 millones de euros en comisiones.

García explicó que siempre entendió que parte de ese dinero era para el gerente y el resto a repartir entre terceras personas «sin que se sepa quién o quienes y en qué proporción», recoge el auto. Además, cada mes entregaba a Cuesta 4.000 euros en efectivo.

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