El Gobierno pronostica que el paro no dejará de subir hasta 2015

La previsión que el Ejecutivo ha remitido a Bruselas es que el PIB sólo empiece a mostrar cierto vigor a partir de 2014

CÉSAR CALVAR ,MADRID
La vicepresidenta Sáenz de Santamaría y la ministra de Empleo, Fátima Báñez. / Susana Vera / Reuters/
La vicepresidenta Sáenz de Santamaría y la ministra de Empleo, Fátima Báñez. / Susana Vera / Reuters

El cuadro macroeconómico que acompaña al Programa de Estabilidad 2012-2015 pinta un panorama lúgubre para la economía española en los próximos dos años, que se alargará a los próximos cuatro en lo que se refiere al empleo. Según la estimación remitida a Bruselas, en 2012 el PIB sufrirá una caída del 1,7% por los duros ajustes gubernamentales, que recortarán el consumo privado un 1,4% y el consumo público un 8%, y que hundirán la inversión un 9%. Lo peor es que en 2013 España será incapaz de salir de ese pozo. Pese a la catarata de reformas anunciadas, el crecimiento de la actividad estimado para el año próximo es un triste 0,2%, con una caída adicional del empleo del 0,4%. Y todo en un escenario de presión sobre la deuda.

El futuro a medio plazo pinta fatal para la demanda nacional, antes motor de la economía, que este año se contraerá un 4,4% y el próximo caerá un 1,7% por los recortes. En 2013 el consumo privado volverá a bajar un 1,1%, magnitud similar a la de este año, pero se atenúa el desplome del consumo de las administraciones públicas, que descenderá un 4,6%. La previsión oficial es que para entonces no será necesario repetir el duro tijeretazo (9%) aplicado en 2012 a la inversión. La formación bruta de capital retrocederá un 0,5%, según el cuadro enviado a la Comisión Europea.

El Gobierno vuelve a depositar muchas de sus esperanzas de recuperación en el sector exterior, que en 2012 deberá aportar 2,7 puntos al PIB fruto de un aumento de las exportaciones estimado en 3,5 puntos y un descenso de las importaciones -por el menor consumo- del 5,1%. Ese tirón del saldo exterior, que al menos en el arranque de este año se ha visto atenuado por los descensos de la actividad en los grandes países de la Unión Europea, principales socios comerciales, se irá rebajando después. En 2013 aportará al PIB 1,8 puntos y en 2014 y 2015 un punto de crecimiento.

La previsión del Ejecutivo es que el PIB solo empiece a mostrar cierto vigor a partir de 2014. Pero sin alegrías. Ese año la actividad aumentará un 1,4% y en 2015 un 1,8%. El consumo privado también volverá a tasas positivas en 2014, cuando aumentará un tímido 0,6%. Por el contrario, el gasto de las administraciones seguirá acusando los recortes todo el período. En 2014 descenderá un 1,9% y en 2015 casi un punto más, un 2,8%. Para 2014 espera también el Ejecutivo que se recupere la inversión, con un avance del 2,4%, y del 3% en 2015.

Tasas de paro

Pero la lectura más desconsoladora de las previsiones se desprende de la columna que desgrana las estimaciones de evolución del mercado de trabajo. Avanza cuatro años en blanco en cuanto a creación de empleo, lo que transmite muy pocas esperanzas a los 5,6 millones de parados que reveló la última EPA.

La tasa media de paro -del 21,6% al cierre de 2011- será del 24,3% en 2012, casi idéntica (24,2%) en 2013; del 23,4% en 2014 y del 22,3% en 2015. Es decir, dentro de casi cuatro años seguirá habiendo más parados que a finales del año pasado. El desempleo apenas bajará pese a que el Gobierno cree que seguirá reduciéndose la población activa por la marcha de inmigrantes. Eso hará compatible en 2013 que la tasa de paro baje una décima al tiempo que el empleo cae otro 0,4%.

Por lo que respecta a los tipos de interés a largo plazo (la deuda pública a diez años, que determina la prima de riesgo), el Ejecutivo estima un 5,4% para este año, 4,7% el próximo, 4,2% en 2014 y 3,7% en 2015. «A lo largo de los próximos cuatro años no reduciremos ni la mitad de la prima de riesgo», confesaron fuentes de Economía.