Vecinos de Sant Enric de Gandia exigen más policía para evitar el jaleo de la zona de pubs

El Bloc pide modificar el PGOU para que no haya más locales en el barrio y el gobierno anuncia la suspensión de nuevas licencias por un año

BEA RODRIGOGANDIA.
Vecinos de la calle Sant Enric se concentran para protestar por el ruido de los pubs de esta zona de Gandia. ::
                             JUANTXO RIBES/
Vecinos de la calle Sant Enric se concentran para protestar por el ruido de los pubs de esta zona de Gandia. :: JUANTXO RIBES

Botellas de vidrio rotas, vasos de plástico en el suelo, vómitos, jaleo e incluso pintadas en las fachadas de las casas son sólo algunas de las molestias que denuncian los vecinos de las calles Sant Enric y Oliva de Gandia, como consecuencia de la existencia de pubs y discotecas. Los residentes están hartos de esta situación que arrastran desde hace tiempo, aunque sobre todo desde diciembre de 2010 cuando abrió uno de los locales, situado en el cruce de estas calles.

El pub en cuestión abre los fines de semana en dos sesiones: una 'light' para menores, desde las 18 hasta las 22 horas, y otra desde las 24 hasta las 7.30 horas. Los vecinos se quejan de las molestias que provocan tanto los adolescentes que acuden por la tarde como los jóvenes más mayores que no se van del barrio hasta las 8.30 horas.

«Cuando se van es cuando yo ya me voy a trabajar sin haber podido dormir en toda la noche», lamenta Ana, una de las vecinas. Los residentes no sólo tienen que aguantar el alto volumen de la música de los locales, sino el hecho de que los jóvenes ocupen los portales, tiren botellas y vasos, vomiten y hagan sus necesidades en las puertas .

«El otro día incluso se tiraban piedras entre ellos», añade otra de las residentes de un barrio en el que la mayoría del centenar de vecinos que reside allí supera los 60 años de edad. Los propietarios piden presencia policial, limpieza y que se revisen las licencias de los locales y los horarios de apertura.

El Bloc de Gandia se hizo eco de estas demandas y exige al Consistorio que intervenga para regular la proliferación de pubs en la zona que «ha roto el descanso de los vecinos, que tienen derecho como cualquier otro y que desde hace mucho tiempo reclaman medidas»

Los residentes se han dirigido al Ayuntamiento una decena de veces pidiendo más seguridad y también han recogido firmas y han presentado sus quejas al Defensor del Ciutadà sin obtener respuesta por parte del gobierno de la anterior legislatura. En cuanto al gobierno actual, los vecinos volvieron a expresar su malestar y desde el Ayuntamiento realizaron una medición acústica del pub. Sin embargo, tal como denunció el Bloc, todavía no han presentado los resultados, por lo que entienden que sobrepasa la legalidad.

Los nacionalistas sospechan que en la anterior legislatura se cometieron irregularidades al tramitar las licencias de los locales y exigen al actual ejecutivo que las revise. Además, el Bloc presentará una propuesta de modificación del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) para que no se construyan más locales de ocio en este barrio.

Ante ello, el concejal de Urbanismo, Toni Abad, anunció la suspensión cautelar de nuevas licencias en la zona de la plaza Prado y adyacentes y también en el barrio de Sant Enric durante un año. En cuanto a esta última zona, Abad afirmó que el pub tiene las licencias correspondientes y y los niveles acústicos legales.

Amoníaco en los portales

Por su parte, los gerentes de los locales ubicados en estas calles se mostraron indignados ante las quejas de los vecinos e insistieron en que ellos no son responsables de lo que ocurra fuera de sus pubs.

El gerente del pub que al parecer más molestias causa a los vecinos por abrir desde las seis de la tarde señaló que su local cumple con la normativa y que realizó una gran inversión para sacar adelante un negocio que da trabajo. «No soy un delincuente, soy un empresario».

Los dueños de dos de estos locales además lamentaron que algunos vecinos tiren «amoniaco, salfuman y azufre» en los portales y agua desde los balcones para que los jóvenes no se sienten allí.