Errores durante los dos primeros años de vida (II)

Errores durante los dos primeros años de vida (II)

Continuando con el anterior capítulo publicado vamos a seguir contando los errores más frecuentes que cometemos los padres al atender a los lactantes o niños menores de dos años de vida.

El momento de la comida puede convertirse en un suplicio tanto para la persona adulta que intentar darle de comer como para el niño que solo con oír la cuchara moverse en el plato, ya huye despavorido. Muchos padres se van a ver identificados con unas actitudes que se repiten diariamente y que lo único que consiguen es que el niño cada vez coma peor. Deberemos de ofrecer una comida atractiva, con platos y vasos de colores y si tienen dibujos en el fondo mejor pues así favoreceremos su interés por descubrirlos y de paso conseguiremos que se coma todo lo del el plato. Por tanto, alimentación atractiva. Evitar distraerlo con caras raras del padre, saltos de la madre o disfraces de la abuela para abstraerlo y que abra la boca sin darse cuenta. Craso error. El lactante debe de comer sin distracción, es un acto fisiológico y agradable y si entramos en la dinámica del juego, estamos perdidos ya que cada vez tendremos que inventar situaciones más inverosímiles para que el niño coma. Lo mismo sucede colocándolo delante de la TV para distraerlo y así darle la alimentación sin que se de cuenta. Mala solución pues si el programa no tiene los estímulos adecuados estamos perdidos por lo que lo mejor es no acostumbrarlo.

Otro error frecuente es darle de comer a la carta con un menú interminable para que si no quiere una cosa, le preparemos otra y así sucesivamente. No caigamos en esto. Lo que hemos preparado para comer es lo que toca, si no se lo come, sin enfadarnos, lo retiramos de la mesa y le invitamos a que la abandone, ya merendará y si tampoco quiere la merienda, ya cenará. Si mantenemos una actitud firme, seguro que a los pocos días empezará a comer mejor. Evitar por otro lado el darle alimentos sólidos antes del año y frutos secos antes de los 3 años pues pueden aspirarlos y padecer un atragantamiento que podría tener consecuencias fatales.

Evitemos endulzar con miel o azúcar el chupete ya que lo único que conseguiremos es que rechace cualquier alimento que no esté dulce y por otro lado favoreceremos la presencia de caries dentales en etapas precoces de la vida. Además abandonemos la costumbre de "chupar" el chupete del lactante cuando se cae al suelo pues le estamos metiendo directamente un montón de gérmenes que habitan en nuestra saliva y que seguro que son más peligrosos que los que pueda haber en el suelo.

Cuando el niño se mantiene de pie, lo primero que los padres desean es que ande por lo que acuden rápidamente a comprar un taca-taca para acelerar el proceso. Error pues lo que van a conseguir es que ande dando saltitos, deforme sus tibias y lo que es peor, si accede a una escalera, en vez de caer rodando, caerá de cabeza con el correspondiente peligro que ello supone. Los traumatólogos y los pediatras desaconsejan de forma enérgica el empleo de dicho artilugio.

Por último es importante entre otras cosas el evitar levantarle la mano y pegarle ya que le estamos dando licencia para que el también lo haga con otros niños. Si hace algo mal, lo castigaremos en el rincón de pensar para que se dé cuenta que no ha obrado bien. Evitar abusar de ponerlo cara a la TV para que se distraiga y sobre todo evitarlo antes de acostarlo pues sus neuronas estarán excitadas y seguro que duerme mal.

Actuar siempre con sentido común, es la mejor educación que podéis dar a vuestros hijos. Ser tolerantes, divertidos, comunicativos, comprensivos y sobre todo cariñosos. Esto será el mejor bagaje que podáis dejarles.

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