Educación estudia cubrir bajas en centros concertados con opositores

La propuesta surge del único sindicato docente que acudió a la reunión convocada por la Conselleria para hablar sobre vacantes

J. BATISTA| VALENCIA
Un grupo de estudiantes sigue la clase en una escuela concertada. / LP/
Un grupo de estudiantes sigue la clase en una escuela concertada. / LP

La Conselleria de Educación se comprometió ayer a estudiar una curiosa propuesta del sindicato independiente Csi·f pensada para dar más utilidad a las bolsas de trabajo docente de la Administración, conformadas por aquellos aspirantes que se presentaron a una oposición y no consiguieron ocupar una plaza, por lo que se emplean supliendo temporalmente al personal del sistema público.

La medida consistiría en recurrir a estos profesionales para cubrir las bajas y vacantes de los centros privados que disponen del concierto educativo, y por tanto, se benefician de una subvención pública que incluye los salarios del personal. Es decir, se trataría de colocar en el mercado laboral al mayor número posible de interinos de cualquier cuerpo educativo aprovechando esta alternativa.

El sindicato planteó esta posibilidad durante la mesa técnica convocada por Educación para negociar las adjudicaciones de plazas de verano. En el encuentro se les transmitió que estudiarán la cuestión aunque no depende de la Administración. Además, Csi·f también presentó esta propuesta formalmente por registro de entrada.

Fuentes del departamento que dirige María José Catalá confirmaron que valorarán la propuesta, aunque adelantaron que resultaría «complicada» de aplicar, teniendo en cuenta que los titulares de los centros concertados tienen la potestad de seleccionar al personal que consideran más adecuado.

El mismo planteamiento trasladaron desde el sindicato Fsie, mayoritario en estos colegios, al asegurar que sería «una injerencia» en la gestión de los centros privados. «Las empresas titulares ya tienen sus propios mecanismos de acceso y existe control de vacantes. Además, la entrada de personal interino sería técnicamente incompatible, ya que una cosa es la función pública y otra la empresa privada», dijeron. También añadieron que los centros «siempre podrán alegar que la persona elegida para cubrir el puesto no cumple su perfil».

Desde Csi·f reclamaron además que esta cobertura fuera voluntaria. «De esta manera el docente correspondiente en la bolsa podría renunciar y la opción la tendría el siguiente», señalaron.

El sindicato también pidió que esta voluntariedad exista en las adjudicaciones de vacantes que se producen en julio y que afectarán a 5.375 docentes de todos los cuerpos y especialidades. Así, por ejemplo, un profesional al que se le asigna un puesto en un municipio alejado de su residencia puede renunciar si resulta incompatible con la conciliación familiar. Las mismas fuentes explicaron que existe la promesa de valorar la petición. También se propuso la creación de un concurso de méritos para que los profesionales con plaza fija puedan acercarse a su localidad de origen o al lugar en el que quieren ejercer.

El sindicato fue el único de los cinco docentes con representación en la Comunitat que acudió a la mesa técnica, rompiendo la unidad sindical existente, pues hasta el momento ningún colectivo había participado en las reuniones convocadas por Educación tras la publicación -sin negociación- del decreto contra el déficit. Desde Csi·f justificaron su postura diciendo que «independientemente de las movilizaciones en contra de la Administración por sus decisiones, hay temas que están por encima». Por ello lamentaron que no acudieran los otros sindicatos: Stepv, UGT-PV, CC.OO.-PV y Anpe. «Creemos que en temas que afectan directamente al colectivo de maestros y profesores no debemos facilitar a la Administración que siga actuando de forma unilateral», sentenciaron.

Por su parte, desde CC. OO.-PV consideraron que el borrador presentado por la Conselleria sobre las adjudicaciones estivales no garantiza la voluntariedad absoluta que llevan tiempo solicitando.