La RACV rechaza en un informe 500 términos por ser «catalanismos»

La institución presenta un documento con el que dice desmentir «los rumores» de un acercamiento a las tesis de la AVL

BURGUERA| VALENCIA
Mesa presidencial del acto de la RACV en el Ateneo. / 
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Mesa presidencial del acto de la RACV en el Ateneo. / LP

La Real Acadèmia de Cultura Valencia (RACV) celebró el pasado jueves el XXIV Día de la Llengua i de la Cultura Valencianes en el Ateneo Mercantil de la capital del Turia. El acto estuvo dedicado al cronista e historiador Roc Chabàs en el centenario de su muerte. El evento sirvió, además, para presentar el 'Informe sobre la llengua valenciana i propostes de revalencianizació'. El documento se ofrece en dos soportes, un texto en papel y un disco digital donde se incluyen anexos y las referencias que la Sección de Lengua y Literatura Valencianas de la RACV dice haber usado para un trabajo que asegura denunciar «un proceso de catalanización».

El texto señala que el valenciano de la Administración Pública, «sus medios de comunicación y la enseñanza sigue un criterio de convergencia con el catalán», y desmiente lo que Voro López, responsable de la Sección de Lengua de la RACV, considera «rumores de aproximación con la Acadèmia Valenciana de la Llengua» (AVL). «Todo lo contrario», asegura López, «con el informe hemos querido mostrar nuestra postura. No coincidimos con la AVL. Su modelo es convergente con el catalán y nosotros proponemos las formas genuinas y diferenciales».

El documento de la RACV incorpora 500 términos distintos donde se recogen diferencias de palabras y formas de acentuación, además de recordar un listado de formas «genuinas» ya recomendadas en 1934 por parte de Josep Giner. «Nos gustaría que la AVL, en el próximo diccionario que publique, tenga en cuenta esa diferenciación que ahora ignora. No se puede tolerar que los abuelos no puedan ayudar a sus nietos porque no entienden los libros», señala López. Ejemplos. Catalanismos son, según la RACV, 'pallisa', 'títol', 'hisenda' o 'maduixa'; mientras que las «formas genuinas valencianas» serían, respectivamente, 'tana', 'títul', 'facenda' o 'fraula', según la institución.