Un turisano consigue 16 medallas mundiales y nacionales de ornitología

Diego González acumula 161 parejas de canarios de seis razas diferentes en unas instalaciones «profesionales»

ENRIQUE MORA FORTAÑATURÍS.
Instalaciones. Diego González con sus pájaros. ::
                             ENRIQUE MORA/
Instalaciones. Diego González con sus pájaros. :: ENRIQUE MORA

A Diego González bien podrían apodarle 'el medallas' visto el resultado de su participación en el sexagésimo concurso mundial y el cuatro nacional de ornitología celebrados en Almería.

De hecho, ya ha sido campeón de España en dos ocasiones, pero es que en estas dos últimas todos los ejemplares que presentó consiguieron premio. Y eso teniendo en cuenta que participaban más de 26.000 pájaros procedentes de países como Alemania, Austria, Bélgica, Eslovenia, Francia, Gran Bretaña, Holanda, Marruecos o Portugal.

Él mismo confirma lo extraordinario del hecho, y asegura que se dieron las circunstancias necesarias para que ello ocurriera. Consiguió hasta dieciséis medallas. A saber: primer y segundo puesto, tanto en el mundial como en el nacional, en phaeo rojo mosaico en categoría individual y también por equipos; primero, tanto en el mundial como en el nacional, en phaeo rojo nevado en categoría individual; segundo en ágatha pastel amarillo mosaico por equipos e individual, tanto en el mundial como en el nacional; y tercero por equipos en ágatha pastel plata en el nacional.

En la actualidad su afición está totalmente profesionalizada con unas instalaciones que disponen de todos los detalles en las que posee 161 parejas de canarios de seis razas diferentes. «Realmente es una afición cara si quieres estar a nivel de un mundial», asegura Diego, «pero todo depende de lo que estés dispuesto a gastarte en función de lo que tengas, al igual que ocurre con otras aficiones imagino».

Para presentarse a los concursos lo que se persigue sobre todo es «el color, y lo que se busca es la talla forma, un plumaje compacto y un color con brillo». Este aficionado turisano asegura que no hay una fórmula para obtener un buen ejemplar: «Yo conozco muy bien las razas que tengo porque ya llevo mucho tiempo con ellas, y antes de emparejarlas ya deduzco qué es lo que me pueden dar, aunque siempre puede haber alguna sorpresa. Por ejemplo, no por cruzar dos campeones del mundo te va a dar un canario ganador».

«Precisamente ahora en el mes de marzo es la época en la que comienza la cría y viene a prolongarse hasta junio más o menos», continúa explicando: «La vida media de estos canarios de competición viene a ser de unos cuatro o cinco años, aunque si en ese tiempo ganan alguno de los concursos ya no puede presentarse más».