La centenaria imprenta Vila busca un comprador

El recinto consta de una nave y antiguas casas de trabajadores con uso residencial donde podría abrir un hotel, teatro o salas multicine Berlanga rodó en su instalación la serie 'Blasco Ibáñez'

LOLA SORIANO| VALENCIA
Nave industrial de la imprenta Vila, en la calle la Mascota, junto a la calle San Vicente . 
/ Juanjo Monzó/
Nave industrial de la imprenta Vila, en la calle la Mascota, junto a la calle San Vicente . / Juanjo Monzó

Está en el corazón de Valencia y sirvió de escenario para películas y series de televisión, como la que narraba la vida de Blasco Ibáñez, pero poca gente tiene noticias de su existencia. El conjunto industrial y de viviendas de la imprenta Vila, creado en 1908, está ahora en venta. Los descendientes del fundador, José Vila Serra, son conscientes de la importancia patrimonial de este conjunto histórico situado a espaldas de la calle San Vicente, en la calle de la Mascota (anterior pasaje Vila), y se han decidido a venderlo para «que se haga una puesta en valor. Queremos que vuelva a cobrar vida. Que tenga un uso destacado porque no nos gustaría que se viniera abajo», comenta Israel Belloch, uno de los propietarios del conjunto.

La imprenta Vila se trasladó en 2009 al polígono Aeropuerto de Manises y, en algunas ocasiones, se ha alquilado la centenaria instalación para usos puntuales, como para la presentación de revistas de moda y decoración, para montar exposiciones de interiorismo como 'Casa Decor' (2007) o para promocionar productos. Incluso años atrás se barajó instalar un centro sociocultural, pero el proyecto no llegó a cuajar.

Espacio con sabor

Los propietarios no quieren que se pierda este espacio que cuenta con una parcela de 3.800 metros cuadrados. «La parcela tiene un uso residencial y es compatible con otros usos, siempre que no sean terciarios. Podrían ir viviendas, un hotel con sabor, un recinto de enseñanza, teatro o salas multicine».

José Huerta, trabajador con 45 años de dedicación a esta empresa, recuerda antiguos tiempos y detalla que el edificio que hay junto a la nave, «está dedicado a viviendas. Teníamos 50 empleados y algunas de estas familias vivían aquí. En la parte alta hay una torre mirador con un gran reloj».

Todo el conjunto -nave y edificio de viviendas- cuenta con un grado de protección 3 y ha servido de escenario para el rodaje de películas y series. «El primero en venir a grabar aquí fue el valenciano García Berlanga. Estuvo tres meses y rodó la serie 'Blasco Ibáñez'. Recreó una especie de tienda de coloniales o ultramarinos. Recuerdo que por las noches venían muchos vecinos de la zona a ver cómo se grababa. Era algo especial», indica José Huerta.

A esta serie le siguieron otras películas como 'La isla del holandés', de Sigfrid Monleón. «Trajeron arena de Ibiza para simular que los personajes salían de una bodega y pisaban la playa», según Huerta. También se inmortalizó este espacio en 'Severo Ochoa: la conquista del Nobel' y otras recientes, como 'Las cerezas del cementerio', de Iborra.

El otro edificio destacado es la nave industrial donde se imprimían todo tipo de impresos oficiales para ayuntamientos. «Desde hojas de registro, hasta libros de contabilidad o talonarios, pero las nuevas tecnologías han acabado con todo esto. Ahora se vende en soporte informático», comenta Israel Belloch.

Cuando el maestro de obras Vicente Cerdá construyó este conjunto, la zona estaba rodeada de huerta. «En una primera instancia el arquitecto municipal rechazó la solicitud porque no sabían cómo iba a quedar alineada la ciudad, pero al final dieron el permiso», comenta Belloch. «Ahora está en plena calle San Vicente. El primer vehículo de reparto que tuvimos, una furgoneta Ford 16 cavallos y cuatro cilindros, una prensa de imprimir y una guillotina, los cedimos al Museo de la Imprenta del Puig. También hemos cedido a la Diputación doce máquinas de la imprenta porque no queremos que se pierda la memoria gráfica de Valencia, que tuvo grandes personajes como José Ortega,Federico Domenech, José Vila, Manuel Alufre, Miguel Gimeno o Francisco Sempere».