El tráfico se reduce en 120.000 coches al día en sólo cinco años

El Pont de Fusta, que hoy se abrirá al tráfico, se encontrará con una ciudad con menos atascos y más uso de la bicicleta

PACO MORENO FMORENO@LASPROVINCIAS.ESVALENCIA.
Calzada del Pont de Fusta, lista para su apertura hoy al tráfico. ::                             JESÚS SIGNES/
Calzada del Pont de Fusta, lista para su apertura hoy al tráfico. :: JESÚS SIGNES

La conjunción de la crisis económica y la presencia cada vez más fuerte de alternativas en el transporte público son las dos razones que explican el fuerte descenso del tráfico en Valencia en los últimos cinco años. El concejal de Tráfico, Alfonso Novo, ha avanzado el resultado de 2011, que ha seguido la misma tendencia que en ejercicios anteriores. En total, circulan por las calles 120.000 vehículos menos al día que en 2007.

La apertura hoy a la circulación del Pont de Fusta completa la oferta de este tipo de infraestructuras sobre el jardín del Turia, aunque tardará varias semanas en entrar en carga completa debido a los desvíos obligados por unas obras en el acceso desde la marginal izquierda.

Es la última inversión emprendida por el Ayuntamiento en la red viaria de la ciudad. Con una inversión de once millones de euros, permitirá peatonalizar el puente de Serranos y proteger así más este valioso monumento medieval. Además, enfrente de las torres de Serranos se peatonalízará una gran plaza, bautizada con el nombre de la Crida por el acto fallero que se celebra todos los años en dicho lugar.

El estreno del puente, diseñado por el arquitecto valenciano José María Tomás, es buen momento pues para analizar la evolución del tráfico en la ciudad. Novo considera que en una jornada circulan alrededor de 800.000 vehículos por Valencia, por lo que el descenso de un 15% en la intensidad media diaria, porcentaje que sale de calcular los accesos, supone una merma de 120.000 vehículos al día.

«Es obvio que la gestión ha mejorado también por este aspecto, además de todos los recursos que hemos destinado para el control del tráfico», donde citó la nueva Sala de Tráfico, situada en el edificio de la Tabacalera y desde donde se regula la circulación gracias a medio millar de cámaras instaladas en la vía pública.

En la pista de Silla, el descenso ha sido de un 13% desde 2007, es decir, pasan cada día 13.000 vehículos menos. Todavía es más elevada la cifra de la avenida del Cid, con una merma del 17% y 21.000 vehículos. Sobre esto último, el concejal recordó las obras realizadas por el Ministerio de Fomento en la anterior legislatura, lo que ha podido «ayudar» a rebajar la intensidad por encontrar los conductores alternativas a los atascos diarios.

¿Que ocurrirá en el Pont de Fusta? La previsión del Ayuntamiento es que pasen cada día unos 18.000 vehículos, lo que supone una cifra superior al anterior y al posterior paso sobre el cauce. El puente de la Trinidad, con 11.000 vehículos diarios en la última medición, tendrá las aceras más anchas al perder un carril, aunque esta obra no se hará hasta después de Fallas. El gobierno municipal descartó la peatonalización completa, para dar salida a la circulación desde la calle Salvador y permitir el giro desde la marginal derecha.

En el nuevo puente, el principal problema será el estrechamiento en la salida hacia la calle Conde Trenor (marginal derecha) debido a la presencia de dos árboles protegidos que no se pueden transplantar, como adelantó LAS PROVINCIAS. Se trata de una de las obligaciones apuntadas por la Conselleria de Cultura, al igual que el mantenimiento del resto de las Alameditas y e pretil que se ha desmontado por el nuevo puente, trasladado a un almacén municipal.

Calzada estrecha

Si esta zona sigue la pauta que en el resto de la ciudad estos años, los atascos se limitarán a la hora punta. A diferencia de Serranos, carece de un ensanchamiento en el paso de peatones para almacenar el tráfico con el disco en rojo, por lo que las retenciones están casi aseguradas. El tercer carril se separará de la calzada para embocar el acceso al barrio del Carmen, a través de la plaza de los Fueros.

El descenso del tráfico en Valencia ha sido notado también por los taxistas. El presidente autonómico del sector, Antonio Haro, aseguró que la entidad ha conseguido negociar a la baja las pólizas de seguros de los taxis. La rebaja supera el 10% gracias al menor índice de accidentes estos años. «Estamos consiguiendo 700 euros por un seguro de daños a terceros y 1.300 euros por los que lo cubren todo».

No opina lo mismo el presidente del comité de empresa de la EMT. Vicente Moreno afirmó que los accidentes de tráfico «siguen con las mismas cifras que antes». Afirmó que sí es cierta la «reducción de la circulación en horas punta», aunque estimó que esta circunstancia se anula por la falta de atención del Ayuntamiento a las peticiones de los conductores profesionales, además de conductas incívicas.

«Hay muchos puntos negros en Valencia donde hemos pedido cambios y no nos hacen caso», denunció en referencia a ejemplos como giros en la avenida Tres Cruces o maniobras en la plaza de España en dirección a la plaza de San Agustín. «Hemos pedido la preferencia en los semáforos y cambios en la planta viaria para tener preferencia», indicó Moreno. Acerca de la preferencia semafórica que prueba la EMT desde hace tiempo para algunas líneas, aseguró carecer de noticias sobre ese aspecto. «A nosotros no nos han dicho nada».

El concejal Novo recordó que hace menos de dos décadas «en Valencia utilizaban el transporte público unas 90 millones de personas al año, una cifra que ahora se ha duplicado» para explicar los cambios que ha habido también en la movilidad urbana. El último fenómeno en este sentido ha sido la puesta en servicio de Valenbisi, que en apenas un año y medio ha conseguido 109.000 usuarios.

La bicicleta se ha convertido en una alternativa del coche, aunque también del transporte público. Ferrocarrils y la EMT han perdido viajeros en el último año y el concejal aseguró que buena parte del trasvase se debe a la fuerza con que ha irrumpido el servicio gratuito de alquiler de bicis. Los usuarios deben pagar una cuota anual de 18 euros, que el próximo mayo subirá hasta los 24 euros.

Eso explica el descenso del resto de transporte público, con una pérdida que el edil contabilizó en un millón de viajeros. La crisis económica también ha forzado a reducir las bonificaciones sociales, como es el caso de la eliminación de los descuentos en el metro a los poseedores del Carné Jove.

Sobre la evolución del tráfico, también se han dado casos de aumentos significativos. El ejemplo más claro es la ronda norte, debido a que este bulevar se abrió por completo en el periodo que se analiza. Así, pasa de 45.000 a 58.000 vehículos diarios, lo que supone un incremento del 27%.

Esto ha provocado que la ruidosa avenida Peset Aleixandre, parte de la ronda de Tránsitos, haya experimentado un acusado descenso en los últimos cinco años, al pasar de 79.000 a 52.000 coches diarios. Es con mucha diferencia el gran eje diario donde se han reducido más los atascos.

En el centro de la ciudad también se ha notado el descenso en la circulación. El eje comercial por excelencia, la calle Colón, ha sufrido un descenso del 7% al perder 2.000 vehículos diarios, una cantidad mínima en relación con las grandes avenidas.

El edil señaló otro ejemplo de incremento en la intensidad de la circulación. El bulevar Serrería ha pasado de 39.000 a 46.000 vehículos diarios debido fundamentalmente a la apertura en 2008 del puente de l'Assut de l'Or, el penúltimo puente construido en Valencia antes del que hoy se inaugura en Serranos.

Eso sí, la diferencia de precio ha sido sustancial a favor del Pont de Fusta, dado que la obra del arquitecto Santiago Calatrava salió por 34,4 millones de euros. Hoy, con toda seguridad, no habría sido posible, emprender un proyecto tan singular como el del «jamonero».