Otra jornada de protestas estudiantiles deja seis detenidos y policías y jóvenes heridos

Los agentes identifican a centenares de manifestantes por participar en una concentración ilegal

J. A. MARRAHÍ| VALENCIA
Un agente identifica a varios de los asistentes a la concentración improvisada frente al cuartel de Zapadores.  Damián Torres/
Un agente identifica a varios de los asistentes a la concentración improvisada frente al cuartel de Zapadores. Damián Torres

Valencia vivió ayer una nueva jornada de protestas estudiantiles improvisadas que se saldaron con seis detenciones y nueve personas heridas, cinco de ellas agentes de la Policía Nacional. La primera concentración se desarrolló en la calle Xàtiva, frente al instituto Lluís Vives, donde el jueves fueron arrestados varios jóvenes al tratar de cortar el tráfico pese a carecer de autorización.

La sentada de ayer transcurrió sin incidentes. Poco antes de las dos, unos 300 manifestantes comenzaron a avanzar hacia la Delegación del Gobierno para protestar por las detenciones del día anterior, pero la Policía Nacional les cortó el paso a la altura de la plaza de toros. Sobre las dos, el grueso de la protesta dejó el centro y puso rumbo al cuartel de Zapadores. En su avance por Ruzafa cortaron más calles y lanzaron proclamas en favor de los arrestados. Incluso un grupo más radical volcó la basura de varios contenedores. Según fuentes policiales, «desoyeron toda indicación de mantener el orden».

Mientras, la sede policial se blindaba con más de un centenar de agentes que acabaron cercando a los manifestantes en la puerta principal. Hubo momentos en los que nadie podía salir de ahí. El motivo, según la Policía, era «identificarlos a todos por desórdenes públicos consistentes en cortes viales, desobediencia y vuelco de contenedores». De hecho se elevó a la autoridad competente la posibilidad de sancionarlos. Según los asistentes citados por EFE, se hablaba de una denuncia por reunión ilegal.

Fue en este punto donde se produjeron los altercados y las detenciones. La entrada de policías en el cerco para realizar las identificaciones estuvo acompañada de tensión, forcejeos y golpes. Según fuentes sanitarias, fueron tres los agentes que hubo que atender con contusiones leves, aunque la Policía Nacional hablaba de cinco heridos. En cuanto a los manifestantes, un chico de 19 años presentaba lesiones en la mano, otros dos (de 20 y 47) sufrieron contusiones y una joven de 20 acabó con una brecha en la cabeza. Todos fueron atendidos en una ambulancia, aunque esta última fue evacuada al Clínico.

En cuanto a los arrestos, a los seis detenidos se les acusa de desórdenes públicos y desobediencia, si bien en dos de los casos se suma el cargo de atentado contra la autoridad. Sus edades están comprendidas entre los 19 y los 47 años, lo que significa que poco tienen que ver con los estudiantes de instituto, que por regla general terminan el Bachiller a los 18.

Las identificaciones duraron toda la tarde. La Policía advirtió a los afectados de que si volvían a participar en «actos ilegales» serían detenidos. A media tarde, un grupo de manifestantes se desplazó a la Ciudad de la Justicia para arropar a ocho de los diez detenidos el jueves. A última hora de ayer quedaron en libertad con cargos tras prestar declaración en el juzgado de instrucción número 12, y se les acusa de desórdenes, lesiones y desobediencia, según informó el TJSCV. Los dos restantes fueron puestos en libertad por la mañana.

Por su parte, desde la dirección del instituto Lluís Vives quisieron desmarcarse de las convocatorias al apuntar que «en ningún momento» las han impulsado, al tratarse de acciones que se están produciendo a nivel general contra los recortes. Además, pidieron «que no se organicen en las inmediaciones del instituto ya que generan trastornos en la marcha normal del centro y en el desarrollo de las clases».

Días antes, desde la dirección se informó a los padres de que los alumnos estaban participando en las protestas convocadas desde el lunes frente al centro, al parecer, tras un acuerdo alcanzado durante un encierro. La comunicación advertía de las posibles consecuencias y fue colgada en la web el miércoles, cuando se produjo la primera detención. En total, han sido 17 los arrestados durante la semana.

Otra de las reacciones que llegaron partió del Rectorado de la Universitat de València, desde donde se transmitió a la Delegación del Gobierno «su preocupación» por el arresto de tres de sus alumnos.

Las protestas tendrán continuidad la próxima semana con las concentraciones convocadas el jueves por el Sindicato de Estudiantes.

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