El colegio Juan Vicente Mora ayuda a una niña enferma

S. Parrilla. La solidaridad no conoce fronteras, tampoco edades y en este caso tiene una forma determinada, la de un tapón de plástico. Y cuantos más haya, mejor.

'Tapones para Aitana' es una campaña solidaria para ayudar a esta niña de once años. Aitana vive en Tarazona, una localidad de Zaragoza, y sufre una cardiopatía congénita. La pequeña ya ha sido intervenida en Boston, pero necesita una segunda operación para curarse. Es mucha gente la que ya le ha ayudado, pero los esfuerzos para apoyar a Aitana no sobran.

Los alumnos del colegio Juan Vicente Mora de Carlet han querido aportar su granito de arena para que Aitana se cure y se han sumado a la campaña solidaria. Los niños han colaborado activamente con esta causa, implicando a sus familiares para conseguir el mayor número de tapones. Y es que con algo tan sencillo se puede lograr mucho.

La familia de Aitana y la Fundación Seur crearon una campaña muy sencilla, sólo hay que llevar tapones de plástico a la oficina de Seur más cercana o a cualquier tienda Digital Factory. Un gesto que se está repitiendo en muchos lugares del país y que animan a la pequeña para su próximo viaje a Boston. En Carlet han recogido 170 kilos de tapones. Por cada tonelada de estos objetos que se contabilice, la familia recibirá 300 euros para la intervención de la pequeña.

Para esta segunda operación quirúrgica en una de las clínicas más prestigiosas a nivel internacional, la familia de Aitana necesita 400.000 euros. Se trata de una delicada intervención para reparar su corazón y sus pulmones, así como reconstruir algunas de sus venas. En diciembre ya tenían 90.000 euros, gracias a la ayuda de los más de 5.000 de personas que se pusieron a reunir tapones.

Parece ser que esos más de 100 kilos recogidos en el colegio José Vicente Mora son sólo los primeros, ya que su directora, Rosa Primo, ha manifestado la voluntad que tienen todos de seguir adelante con esta ayuda tan valiosa. «Todos, profesores y alumnos, somos conscientes de que Aitana nos necesita, y continuaremos recogiendo tapones para devolverle la sonrisa. Por el momento hemos entregado 170 kilos, pero nuestra intención es seguir colaborando con la causa. Es muy sencillo ayudar a Aitana, estamos contribuyendo a mejorar la vida de esta pequeña niña». Además, la directora añade que con este pequeño gesto de guardar los tapones que solemos usar en las casas, «nos hemos convertido en un eslabón de una gran cadena».