Fenoll cierra el vertedero y agrava el conflicto de la basura en Orihuela

PILAR M. MACIÁORIHUELA.
Fenoll cierra el vertedero y agrava el conflicto de la basura en Orihuela

Solo faltaba él, y su aparición logró agravar ayer, si cabe, el conflicto generado a raíz de la huelga indefinida de los trabajadores del servicio de basura y limpieza viaria de Orihuela por el impago de sus salarios. El empresario Ángel Fenoll sacó la artillería pesada en la madrugada del martes al miércoles -o más bien no la dejó entrar a sus dominios-, cuando ante la llegada de camiones de la UTE Orihuela Capital de la Vega Baja al vertedero de Proambiente dio orden de cerrar la barrera e impidió el paso para que los vehículos entraran y depositaran la basura en la planta, circunstancia que estaba previsto que ocurriera de nuevo anoche, al cierre de esta edición.

No es la primera vez que ocurre esto, ya que en enero del año pasado el industrial tampoco permitió el paso a los vehículos de la mercantil compuesta por Sufi (Valoriza), Liasur y Gobancast aunque en aquella ocasión no había una huelga de por medio y la situación se resolvió en pocas horas, pese a que fue la primera vez que se habló de una posible rescisión del contrato por incumplir la empresa con una de sus obligaciones.

El motivo, una vez más, el pago. El empresario afirma que desde que esta UTE entró a prestar el servicio en Orihuela su empresa no cobra el canon correspondiente a la eliminación de residuos (en torno a 20 euros por tonelada), con lo cual arrastra una deuda de más de dos años que ya suma cerca de tres millones de euros.

Así las cosas, ayer mañana los camiones que recogieron los desperdicios en Orihuela y pedanías permanecían cargados en el polígono, lo mismo que en la costa, donde los vehículos se quedaron en la planta de transferencia llenos de basura, debido a que no era posible descargarlos en el vertedero de Abanilla. Un empleado de la UTE indicó que el problema es que los lixiviados que desprende la basura dañan los vehículos.

El concejal de Aseo Urbano, Pablo Vidal, entendió como «una medida de presión» la bajada de la barrera del vertedero a la entrada de vehículos, al tiempo que lo consideró motivo suficiente para iniciar un nuevo expediente por incumplimiento del servicio a la mercantil, dado que el contrato establece que la empresa concesionaria del servicio debe eliminar los residuos».

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