Detenidos tres parados que se asociaron para robar

La Policía Local de Paterna arrestó a los tres jóvenes que cometían su primer delito tras agotar las ayudas sociales

A. RALLO VALENCIA.
El polígono de l'Andana, desde el aire. ::
                             MRWFOTOGRAFÍA AÉREA/
El polígono de l'Andana, desde el aire. :: MRWFOTOGRAFÍA AÉREA

La crisis y la necesidad conducen a la equivocada decisión de cruzar la línea de la legalidad. Tres excompañeros de trabajo se juntaron para cometer un robo y fueron detenidos por la Policía Local. Era su primera vez. No tuvieron suerte.

Los hechos ocurrieron el pasado jueves en el polígono industrial de lAndana. Los tres jóvenes -ninguno sobrepasaba los 35 años de edad- habían acudido a una nave de la zona. Su furgoneta, estacionada en un camino poco transitado, despertó las sospechas del personal de seguridad del polígono, que informó a la Policía Local de Paterna.

Los agentes sorprendieron a los tres individuos mientras estaban cargando casi un centenar de puntales de obra que habían logrado sacar del interior de una empresa de construcción tras forzar la verja de la compañía.

Tras leerles sus derechos e informarles del motivo de la detención, los funcionarios municipales de Paterna trasladaron a los arrestados a la comisaría de la Policía Nacional donde se instruyeron las diligencias. Todos carecían de antecedentes penales. De hecho, era la primera detención en su vida, algo insólito en un grupo de personas que se dedica a este tipo de delitos, que suele tener algún robo en su historial.

Los tres detenidos reconocieron que se conocían de haber trabajado en la construcción, uno de los sectores que con más virulencia ha sufrido la crisis económica. Pero eso fue tiempo atrás. Ahora, según reconocieron en su declaración, los tres estaban sin empleo y ya habían agotado las ayudas.

Su situación era desesperada. No tenían nada que dar de comer a sus familias y no disponían de otra alternativa que, en teoría, hacer lo que hicieron la noche del pasado jueves. Los jóvenes residen en Paterna, Llíria y Manises.

Un detalle que demuestra la inexperiencia delictiva del trío de jóvenes fue que utilizaron la furgoneta de uno de ellos, con toda la documentación en regla, para cometer el robo. Los ladrones habituales suelen utilizar vehículos que sustraen para delinquir y evitar ser localizados por la matrícula.

No es la primera vez que personas en paro deciden cometer un robo. Un desempleado se entregó a la Policía en Valencia hace unos años después de asaltar una sucursal bancaria. El hombre, de nacionalidad española y de 48 años de edad, explicó a los agentes el delito que dos horas antes había perpetrado en Valencia. Los policías se quedaron perplejos.

El hombre entró con la cara descubierta en la sucursal y mostró un papel a la cajera donde amenazaba con explosionar una bomba. «Ponía que le diera el dinero de la caja o volarían todos por el aire». La empleada del banco le entregó 1.500 euros. Posteriormente, los devolvió a la policía.