El recurso del PP comarcal no impide la moción de censura de Alberic

El alcalde Faustino Sala comunicó la expulsión de los tres concejales populares en el pleno y estos aseguraron que recurrirán al verla ilegal

C. CERVERÓALBERIC.
Faustino Sala junto a Toño Carratalá durante el pleno que tuvo lugar ayer en Alberic. ::
                             F. GARCÍA/
Faustino Sala junto a Toño Carratalá durante el pleno que tuvo lugar ayer en Alberic. :: F. GARCÍA

El ansiado auto del juez que esperaba tanto el alcalde popular de Alberic, Faustino Sala, como el PP de la Ribera para intentar paralizar la moción de censura presentada por los seis concejales populares y Coalició Valenciana, llegó ayer a mediodía al ayuntamiento de Alberic.

Pero al parecer éste no trajo buenas noticias, ya que el recurso que interpuso el PP comarcal para pedir la suspensión cautelar de la moción de censura de Alberic no ha impedido que ésta salga adelante.

«A las dos y media de la tarde la secretaria accidental ha recibido el auto del juez, que no ha impuesto ninguna medida contra la moción. El documento dice que hay cinco días para recurrir, a través de la justicia ordinaria. En pocas palabras, el juez no va a meterse en temas políticos», explicó Javier Cervelló, concejal de Coalició Valenciana de Alberic.

Por su parte, Faustino Sala señaló a LAS PROVINCIAS minutos antes del pleno que aún no tenían constancia de la resolución del recurso.

Pero Sala y el PP comarcal no han cejado en su intento de parar esta moción, que es la primera que se presenta contra un miembro del mismo partido en España.

Por este motivo, el pleno ordinario que tuvo lugar ayer en Alberic y en el que la tensión entre el alcalde y sus compañeros de partido era visible, incluyó la dación de cuentas del expediente disciplinario de expulsión del PP contra los tres concejales afiliados al partido, Toño Carratalá, Paco Bernal y Benjamín Nogués que ha tramitado el PP de la provincia de Valencia.

Uno de los trámites para hacer efectiva la expulsión de los tres concejales del PP por parte de su propio partido es trasladar el expediente al pleno de Alberic. La casualidad ha querido que el pleno ordinario estuviera fijado un día antes de la sesión en la que se debatirá la moción de censura.

Durante este pleno la secretaria accidental informó del escrito del comité ejecutivo provincial del PP que recibió el miércoles, en el que con fecha del día 17 de este mes el PP provincial declara que estos tres ediles han perdido su afiliación al PP y pasan a formar parte del grupo de concejales no adscritos.

Una condición por la que se habían planteado dudas sobre la viabilidad de la moción de censura al no pertenecer estos concejales a ningún grupo político.

A pesar de estas dudas, finalmente la moción continua hacia delante y está previsto que el hasta ahora concejal popular Toño Carratalá obtenga hoy la vara de mando de la localidad que le acredite como alcalde de Alberic.

Esta expulsión levantó ampollas en la sala, ya que Carratalá afirmó que «nuestros asesores jurídicos están estudiando los trámites para recurrir esta expulsión, porque consideramos que vulnera la ley de Partidos y los estatutos de nuestro partido (PP), al que seguimos defendiendo».

Por su parte, Cervelló manifestó que la «expulsión no existe porque se han incumplido las normas para tramitar el expediente. El comité de Derechos y Garantías no ha intervenido y ellos no han podido defenderse. Va a ir a los tribunales».

Parece ser que esta expulsión no ha impedido que hoy se celebre el pleno extraordinario, que tendrá lugar a las doce del mediodía, y que está previsto que arrebate la alcaldía al popular Faustino Sala.

Cabe recordar que los problemas entre el alcalde Faustino Sala y los concejales de su mismo grupo no vienen de ahora, sino que comenzaron a principio de esta legislatura.

Y es que la falta de comunicación y las desavenencias en el grupo municipal popular han sido un secreto a voces tanto dentro como fuera del consistorio, además en un intento sin éxito de facilitar el diálogo se contrató en septiembre una gestora como intermediaria.

Unos inconvenientes que ya se hicieron patentes el pasado mes de julio cuando los ediles populares daban la espalda a su alcalde votando en contra del sueldo del máximo representante del Ayuntamiento. Un testigo que recogió Sala a finales de noviembre cuando quitó las competencias a sus seis concejales devolviéndoles, así, la pelota.