Catarroja devuelve siete millones de Nou Mil.leni por la paralización del proyecto

La mercantil participada por el IVVSA y Llanera reclaman el aval al Consistorio por los problemas judiciales de las 12.000 viviendas

ADA DASÍCATARROJA.
Maqueta del proyecto Nou Mil.leni de Catarroja. ::                             LP/
Maqueta del proyecto Nou Mil.leni de Catarroja. :: LP

El equipo de gobierno (PP) de Catarroja, apoyado por EU, ha aprobado la devolución de cerca de 7 millones de euros del aval que la mercantil Iniciativas y Promociones de Viviendas Valencianas (INPROVA) -constituida por la empresa Llanera y el Instituto Valenciano de la Vivienda (IVVSA)- depositó el 13 de febrero de 2009 para el desarrollo del PAI Nou Mil.leni, que prevé la construcción de 12.000 viviendas en 1,7 millones de metros cuadrados de huerta. Las razones que ofrece la mercantil residen en la paralización judicial que sufre actualmente el proyecto, ya que desde que se gestó en 2006, el inicio de las obras estaba previsto para 2010 y a día de hoy todavía no se puede prever con exactitud cuándo comenzará a convertirse en una realidad.

Esta decisión de reclamar el aval aleja todavía más el desarrollo del PAI, una de las iniciativas con más calado de la Comunitat y que supone, además de la construcción de viviendas sociales, un nuevo centro comercial y nuevas infraestructuras para la localidad. No obstante, en el supuesto de que el proyecto siguiera adelante y se alzara la suspensión cautelar que pesa sobre él, la mercantil debería devolver el aval.

Estos hechos han llevado al grupo Bloc-Compromís per Catarroja a solicitar al Consistorio de que se «reformule el contrato con la empresa para conseguir su disolución de manera legal ya que se trata de un proyecto que no puede asumirse por ninguna de las partes». A esta nueva traba sobre Nou Mil.leni se le suma la suspensión cautelar que pesa sobre el proyecto, interpuesta por el grupo municipal socialista en Les Corts, aunque la decisión judicial del TSJ permitió alzar la suspensión en lo que respecta a los trámites administrativos. De esta forma el proyecto sigue su curso en las administraciones aunque las máquinas no pueden obrar sobre el terreno a la espera de que el pronunciamiento judicial definitivo dé vía libre a la urbanización del sector o lo prohíba definitivamente.

Nou Mil.leni suponía para Catarroja una fuente de inversión importante. El equipo de gobierno que en aquel entonces dirigía el popular Francisco Chirivella ya anunció en 2009 cuál iba a ser el destino del aval depositado por Inprova por unimporte de 14.497.093 euros como garantía del cumplimiento del Programa de Actuación Integrada del sector Nou Mil.leni. Unas inversiones que ahora han quedado igual de paralizadas que el propio proyecto. Esta cifra de cerca de 15 millones de euros, corresponde al 10% del valor de las cargas de urbanización que la empresa mixta encargada de la actuación debía presentar ante el Ayuntamiento, previamente a la firma del convenio. Así, el consistorio recibiría la cantidad de 5'5 millones de euros que se iban a destinar a un espacio de anidación de especies autóctonas, con lagunas artificiales para pescar y espacios para el recreo en el Port de Catarrojan, en la Albufera. Este proyecto destinado a la protección medioambiental del Port era uno de los condicionantes impuestos por parte del Consistorio.

El Ayuntamiento iba a invertir otros 3 millones de euros en otros proyectos «importantes para mejorar la calidad de vida de los vecinos», como el puente de acceso al municipio desde la pista de Silla, más conocido como el puente de la Peineta, que crearía una entrada directa evitando el polígono industrial. Pero, además los 3'1 millones restantes irían para equipamiento deportivo, con una amplia zona verde prevista de 400.000 metros cuadrados y otros 75.000 para espacios deportivos, configurando un gran parque central, diez veces más grande que los jardines de Viveros de Valencia.

Por otra parte, el Consistorio debía recibir el 1,5% del valor de la urbanización para la supervisión técnica por parte del Ayuntamiento de las obras de urbanización, y otro 1% para gastos de gestión. La devolución del aval podría alejar demasiado la ejecución de un PAI que se ha encontrado de bruces con la realidad actual de crisis inmobiliaria. El futuro es incierto además porque Llanera vinculó su futura viabilidad y la salida del concurso de acreedores a la ejecución de este PAI.