Situación «crítica»

La Sindicatura alerta sobre las cuentas autonómicas, aunque descarta el rescate

El informe de la Sindicatura de Cuentas representa el análisis más exhaustivo y fiable del estado de la administración valenciana. Año tras año, la institución que dirige Rafael Vicente Queralt elabora una radiografía que pone al descubierto las imperfecciones de la maquinaria burocrática. En plena crisis y con el descenso de los ingresos, esas imperfecciones se convierten en agujeros negros, en magnitudes difíciles de aprehender pero que muestran de forma muy evidente la gravedad de la situación. El propio síndico no ahorró ayer en adjetivos al calificar de «crítico» el estado de las cuentas de la Generalitat, aunque descartó que se vaya a producir un rescate al afirmar que la Comunitat Valenciana «no es Grecia». Pese a ello, los datos revelan las dificultades a las que se enfrenta el Consell de Fabra, pues ni todo el patrimonio de la administración valenciana permitiría pagar la deuda que arrastra y para los próximos años hay comprometidos pagos que suman más de 28.000 millones de euros, lo que deja a los actuales gestores un escaso margen de maniobra. El exagerado coste de la Ciudad de las Artes -una magnífica obra que ha ayudado a situar a Valencia en los mapas turísticos- es el ejemplo más claro del irreal mundo feliz en el que vivió España hasta el estallido de la burbuja inmobiliaria. Son casi 1.300 millones de euros y su abono lastra los presupuestos. En cualquier caso, el alarmismo por los números y por los análisis que se derivan de dichas cifras no puede en ningún caso conducir al desánimo ni a la conclusión de que no hay nada que hacer. Antes al contrario, la magnitud del problema obliga a reforzar los esfuerzos y a ser más constantes que nunca en la aplicación de las recetas necesarias para salir del hoyo. Austeridad y sentido común, sin dejar de ayudar a los más necesitados y procurando que la actividad pública siga siendo un motor de la economía, vendría a ser la fórmula mágica a la que acogerse en momentos tan complicados.