La varicela

La varicela es una enfermedad de las denominadas infantiles por acontecer normalmente en esa etapa de la vida, es muy frecuente por su gran potencial de contagio y está producida por el virus herpes zoster el cual se transmite a través de las lesiones de la piel o por las secreciones respiratorias. Su periodo de incubación suele ser entre 2 y 3 semanas posteriores al contacto de una persona sana, sin haber pasado la enfermedad y normalmente no vacunada con una afecta de varicela en el periodo eruptivo de la misma.

La enfermedad se inicia con un cuadro catarral acompañado normalmente de fiebre, posteriormente aparecen en la piel unas lesiones que van evolucionando con las horas desde el inicio de manchas en la piel o máculas las cuales se sobreelevan dando lugar a las denominadas pápulas que se llenan de líquido originando las vesículas las cuales finalmente se rompen cubriéndose de una costra que nos marcará en final de la enfermedad cuando todas las lesiones estén en dicho estadio. Es importante el indicar que para el diagnóstico visual de la varicela deberán de coexistir a la vez los cuatro tipos de lesiones dérmicas, y cuando todas se hayan convertido en costras, será el momento de saber que la persona ya no contagia pero durante unos días podrá presentar una convalecencia marcada por síntomas respiratorios, decaimiento y falta de apetito.

Las complicaciones son muy raras pero pueden aparecer meningitis, neumonías e incluso lesiones en cornea o queratitis que podrán afectar a la visión.

El tratamiento consiste en reposo en casa sobre todo para evitar la diseminación del virus, tratamiento sintomático a base de paracetamol o ibuprofeno, evitando la aspirina por su posible relación con el Síndrome de Reye, en algunos casos debido a el gran picor que ocasiona, recomendamos algún antihistamínico para aliviarlo y si la afectación es muy grande y sobre todo si aparece en niños por debajo de los 6 meses, utilizamos el aciclovir que es un antivírico especifico para el herpes. Además recomendamos baños con soluciones antisépticas, corte y limpieza de las uñas para evitar infecciones por el rascado y posteriores marcas en la piel. Cuando todas las lesiones estén en fase de costra, el niño no contagia ya y por tanto podrá volver al colegio. Esto sucede sobre los 7 días del inicio de la erupción.

En la actualidad disponemos de una vacuna contra la varicela que la Asociación Española de Pediatría recomienda que se administre entre los 12 y 15 meses de vida por vía subcutánea y una dosis de refuerzo entre los 3 y 4 años de vida, siendo el costo a cargo de los padres. En el Calendario Vacunal de nuestra comunidad la vacuna se ofrece gratuitamente para los niños y niñas de 11 años que no hayan padecido la enfermedad y no estén vacunados. El estar vacunado de la primera dosis protege en un porcentaje muy alto de casos pero algún niño vacunado de varicela puede padecerla, aunque de forma muy leve y sin complicaciones. Con la segunda dosis de refuerzo el riesgo de padecerla es casi nulo. El haber pasado la enfermedad inmuniza de por vida y si nos ponemos en contacto con el virus de la varicela podremos padecer un herpes zoster en la piel.

En los adultos la enfermedad es mucho más molesta que en los niños. En las mujeres embarazadas que no han padecido la enfermedad, los dos periodos críticos del embarazo son la infección antes de la semana 20 de gestación pues puede producir desde malformaciones a muerte fetal y la varicela materna entre el 5 día preparto y el 3 día postparto, en cuyo caso no se inmuniza el bebe pero sí que se contagia, precisando el ingreso hospitalario para tratar su infección y evitar complicaciones. Nuestra recomendación si no ha padecido la enfermedad es vacunarse y esperar tres meses a quedarse embarazada.

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