La ciudad probará en 2012 un plan piloto de edificios inteligentes

La inmótica y la implantación de una red que soporte sistemas de control remoto sentarán las bases para hacer de Alicante una 'smart city'

E. M. LAHOZ ALICANTE.

Edificios que se protegen o se abren al sol, en función de la época del día y del año; luces que detectan cuándo son necesarias y cuándo inútiles; vehículos eléctricos; semáforos capaces de adaptarse al tráfico que sostiene la carretera en la que están situados; sistemas de riego que se apagan solos cuando llueve o se intensifican con la sequía.

Parecen utopías muy lejos de alcanzar en Alicante pero, según la Concejalía de Modernización, empezar a ver algunos de estos dispositivos en las calles del municipio puede ser cuestión de un año o incluso de meses.

Y es que el desarrollo de una gran red informática y electrónica que soporte este tipo de sistemas y los coordine es, en estos momentos, una de las principales metas a medio plazo que se ha marcado el departamento dirigido por el edil Pablo Sandoval. En 2012, avanzan desde esta concejalía, podrían empezar a verse en la calle los primeros síntomas de que Alicante aspira a ser 'smart city', es decir, ciudad inteligente.

Los sistemas de inmótica, informática aplicada a los edificios, se instalarán en algunos equipamientos municipales seleccionados como pilotos, en los que se desarrollarán tecnologías al servicio de la eficiencia energética.

En ellos se implantarán sistemas de gestión técnica automatizada de las instalaciones, con el objetivo de reducir el consumo de energía, aumentar el confort y la seguridad de los mismos. La inmótica ofrece la posibilidad de monitorización del funcionamiento general del edificio. Los ascensores, el balance energético, el riego, la climatización e iluminación de las áreas comunes, la sensorización de variables analógicas como temperatura y humedad, control y alertas en función de parámetros determinados, el sistema de accesos, sistemas de detección de incendios, etcétera.

Las luminarias, que ya han comenzado a adaptarse a criterios eficientes, también serán protagonistas de las primeras pruebas. Atención Urbana ya ha previsto dotarlas de balastros electrónicos que modulen la luz a diferentes horas del día. Pero es que Modernización pretende, además, integrarlas en una red de sensores que permita que se adapten también en cada momento a una determinada situación climática, cambios en la luz natural o en los usos.

De la misma forma se prevé coordinar y controlar el uso de los sistemas de riego de las zonas verdes. Informatizarlos y dotarlos de sensores permitirá que éstos se enciendan o apaguen ante determinados estímulos, como la lluvia o la temperatura, de forma que se podrá ahorrar una importante cantidad de agua. De hecho, los sistemas de control de riego se están instalando ya en las zonas verdes de nueva creación y en la remodelación de las ya existentes.

Tráfico y transportes

Otra aplicación a desarrollar es la que permita una gestión del tráfico más eficiente y con mayor capacidad de adaptación a imprevistos. Semáforos, radares y carteles luminosos contarán con controles remotos y las carreteras dispondrán de sensores que permitan adaptar los dispositivos electrónicos a circunstancias puntuales, como los niveles de tráfico, las condiciones climáticas adversas o accidentes en las vías.

Adaptar el transporte público a los criterios de eficiencia energética es otra de las intenciones del Consistorio. Así, la puesta en funcionamiento de autobuses híbridos, primero, e incluso eléctricos, con el tiempo, se un objetivo a corto y medio plazo.

Las líneas y posibilidades de intervención son infinitas. Pero, antes de las aplicaciones finales, lo primero que hay que desarrollar es la red informática que las sustente. Y en ello está inmersa en estos momentos la Concejalía de Modernización. Ha encargado una consultoría que ha de detectar cuál es la mejor forma de hacerlo y la más económica.

Una de las opciones es aprovechar la red de conexión wifi que se a extendido por el centro de la ciudad y ampliarla en superficie y en capacidad.

El interés de Alicante por convertirse en una 'smart city' ha quedado patente en las últimas semanas con su participación en dos acontecimientos. El primero tuvo lugar los días 3 y 4 de noviembre, en los que la ciudad se convirtió en las sede del 'Smart Cities Meeting 2011', un encuentro en el que participaron cerca de 450 congresistas de distintos puntos de España.

Más reciente ha sido la participación de varios técnicos municipales en el 'Smart City Expo World Congress', celebrado en Barcelona entre el 29 de noviembre y el 2 de diciembre. Un punto de encuentro entre empresas, administración pública, emprendedores y centros de investigación, en el que estuvieron representantes de las concejalías de Atención Urbana y Modernización.