Educación iniciará 20 centros públicos en 2012 para eliminar aulas prefabricadas

La construcción de nuevos colegios forma parte del plan para acabar con los módulos provisionales a lo largo de la legislatura

J. BATISTAVALENCIA.

La primera fase del plan para eliminar las aulas prefabricadas que pueblan los colegios de la Comunitat pasa por iniciar a lo largo del próximo año las obras de 20 centros públicos. La cifra, que puede resultar exagerada en la actual coyuntura económica, donde las inversiones reales brillan por su ausencia, es la que se ha impuesto la Conselleria de Educación para poder alcanzar uno de los primeros compromisos que lanzó el presidente Alberto Fabra tras llegar a la Generalitat: eliminar las instalaciones provisionales a lo largo de la legislatura actual.

Comenzar la construcción de nuevos colegios públicos es sólo una de las tres patas que sustentan este programa. La segunda pasa por promover centros de iniciativa social (CIS), impulsados por el sector privado que se levantarán en parcelas públicas cedidas por los ayuntamientos y que contarán con el concierto educativo. En el mejor de los casos, para el año que viene se iniciarán las obras de cinco, según las previsiones de Educación. Además, se ubicarán en zonas donde exista una demanda real de los padres en relación a este tipo de enseñanza para sus hijos. En este caso, el impacto de los CIS en los objetivos del plan es relativo, aunque sí propiciarán un trasvase de alumnos desde centros públicos próximos, y por tanto, pueden suponer la retirada de módulos provisionales ante la reducción de la demanda.

Por lo que respecta al tercer pilar todavía no han trascendido los detalles, a la espera de finalizar los informes jurídicos que deben evaluar la viabilidad de la propuesta, tal y como apuntó un portavoz de la Conselleria.

En cuanto a los colegios de nueva planta, la inversión prevista en los presupuestos para el año que viene asciende a 130 millones de euros, lo que supone duplicar la cuantía que se destinó en 2011, aunque también se incluye una pequeña parte para acometer reformas y ampliaciones menores. Teniendo en cuenta las diferentes manifestaciones realizadas por el conseller José Císcar, la idea es dirigir este gasto hacia aquellos conformados en la actualidad por instalaciones prefabricadas.

De esta forma, la práctica totalidad de la inversión prevista por la Conselleria para 2012 se destinará a la construcción y ampliación de centros públicos. Así, dos de las principales partidas, que cubren la ejecución de obras en centros de Primaria y Secundaria, se han incrementado en un 143% respecto a este año, al pasar el montante global de 36,5 a los 88,7 millones consignados para 2012. Sin embargo, desde Educación explicaron que los fondos totales podrán alcanzar los citados 130 millones, sumando la cuantía de otras partidas presupuestarias que figuran en otros capítulos de las cuentas públicas.

Tal y como apuntaron fuentes del sector de la construcción especializadas en el ámbito educativo, con semejante inversión se pueden llegar a levantar hasta 28 nuevos colegios públicos. Además, añadieron que la Conselleria ya tiene avanzados los proyectos de 20 de los centros, lo que significa que a lo largo del próximo ejercicio ya podrían iniciarse las obras con la previsión de finalizarlas a lo largo de 2013. El resto de actuaciones permanecerían en diferentes fases de tramitación, como la licitación o la posterior adjudicación de las actuaciones.

Fuentes de la Conselleria prefirieron no dar detalles sobre las cifras o los centros que se priorizarán, y apuntaron que para el mes de enero se prevé dar a conocer el mapa de necesidades educativas 2012-2015, donde se informará de los diferentes proyectos previstos en los 30 municipios más grandes de la Comunitat, incluyendo los polémicos CIS, muy criticados por parte de la comunidad educativa.

Sin embargo, de las declaraciones realizadas por Císcar durante los últimos meses se desprenden algunas pistas. Por ejemplo, se ha referido en varias ocasiones a la prioridad de actuaciones como la del nuevo colegio de la calle Puerto Rico de Valencia, que permitirá aliviar la carencia de plazas en el barrio de Ruzafa, o la necesidad de actuar en algún centro de las inmediaciones de la avenida de Francia. Otros casos concretos son el colegio Benadressa de Castellón o el Ciutat de Cremona de Alaquás, conformados en la actualidad por aulas prefabricadas.

En realidad, aunque de forma simbólica, el plan para eliminar los módulos provisionales ya se ha iniciado en algunos centros inaugurados en lo que va de año. Es lo que sucedió con la puesta en funcionamiento del colegio La Cova, de la Vall d'Uixò, lo que permitió retirarlos, o más recientemente, con la ampliación del Virgen de los Desamparados de Silla.

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