El marjal que acaricia una playa virgen

La ruta por el humedal de Xeresa comprende una reserva de samaruc y llega a las dunas de Gandia

El marjal que acaricia una playa virgen

El verde oscuro del humedal alcanza la arena dorada y el azul del mar Mediterráneo. Marjal y playa virgen. Una bella estampa. L'Ahuir de Gandia y el enclave natural de Xeresa conforman un paraje único en la comarca de la Safor, dentro de la ruta denominada 'Entre senill i borró'. Las dunas de la parte norte de Gandia resurgen cuando termina la pantalla de cemento formada por cientos de apartamentos. Son un respiro a la creciente aglomeración urbanística.

La playa de l'Ahuir es un orgullo para los gandienses, puesto que es el único espacio virgen que queda en la zona. Muy próximo, y en la parte de atrás, está el marjal de Xeresa, una zona protegida de enorme riqueza en flora y fauna.

La ruta, de unos diez kilómetros entre ida y vuelta, y unas tres horas, permite al viajero hacerse una idea de las 437 hectáreas del marjal de Xeresa. Se inicia en este municipio siguiendo la N-332. Al acceder a él, el excursionista puede dejar el vehículo en una rotonda donde hay una barraca.

Junto a ella, hay una señal vertical indicativa del itinerario, tal y como indican los ecologistas Óscar Martí, David Gomar y Vicent Cervera en la página web 'A un tir de pedra'.

Con paradas en la muntanyeta de la Creueta, la reserva del Samaruc y la acequia y playa de l'Ahuir, el itinerario discurre por caminales o carretera. La muntanyeta de la Creueta ofrece vistas espectaculares: al sur, el castillo de Bairén, a cuyos pies está l'Alqueria del Duc; l'ullal de l'Estany y l'Aula de la Natura. Se observa también el marjal de Borrons, un espacio delimitado por naranjos, el cual comprende un área dedicada a la cría experimental del samaruc.

Este ejemplar es un pequeño pez de agua dulce, de cuatro a ocho centímetros de ancho, de color tierra y con las aletas naranjas. Se encuentra en peligro de extinción.

Seguidamente, empieza la Partida de Galerasses, la cual acoge especies vegetales que están ligadas al agua: eneas, carrizos, la grama de agua, herbácea, el lirio común y juncos.

Con respecto a la fauna, esta zona es utilizada por numerosas especies de aves para nidificar, como las que llegan de África en la primavera, como la garza imperial, la cigüeñela y el carricero tordal.

Otras permanecen todo el año como el ánade real, la focha común y la polla de agua; y otras no nidifican pero son muy frecuentes en las épocas de migración y de invernada, como el aguilucho lagunero y la garcilla bueyera. Entre los mamíferos destaca la rata común y la rata de agua. En las acequias también hay cangrejos americanos.

En esta partida, hay un camino asfaltado que hay que seguir hacia la carretera Nazaret-Oliva. A unos 200 metros, el excursionista ha de cruzar un pequeño puente que pasa sobre una acequia, la de Ahuir, construida por los árabes, con el fin de vaciar el exceso de agua y permitir los cultivos.

En la carretera Nazaret-Oliva, en dirección a la playa de Gandia, tomando el tercer camino a la izquierda, se debe atravesar un grupo de pinos que junto a un algarrobo, es lo que queda de la antigua Dehesa. Siguiendo por este vial, se llega a las dunas, las cuales están protegidas por barandillas, cuerdas y puentes para los viandantes. No es para menos, se trata de uno de los últimos cinturones dunares del Mediterráneo.

Es uno de los tramos de playa virgen más extenso de la provincia de Valencia, situado entre la desembocadura del río Vaca de Xeraco y los últimos apartamentos de la playa de Gandia.

La arena tiene tres tipos de granos: de cuarzo, con aspecto de vidrio y muy numerosos; de carbonatos, que son restos de exoesqueletos de invertebrados (almejas, mejillones, ...) y de color blanco, amarillento, o gris; y de minerales pesados oscuros.

Con respecto a la vegetación, en la playa de l'Ahuir hay plantas, como la pita, con robustas, crasas y espinosas hojas; los tarays o tamariscos, árboles pero con pequeñas hojas escamosas; el barrón y la cañuela marina, que forma una cortina en la cumbre de las dunas; el hinojo marino, de flores blancas; el cardo corredor marino, con hojas anchas y espinosas; el cuernecillo marino, de flores amarillas, y la azucena de mar, de llamativas flores blancas que aparecen sobre la arena.

Las especies de animales existentes son el escarabajo pelotero, llamado así por las bolas de excrementos que arrastra para hacer en ellas la puesta; y la hormiga-león.

Entre los vertebrados se observa la lagartija colirroja; la lagartija cenicienta; y un ave, el chorlitejo patinegro, característico por sus carreras sobre la arena.

En la orilla del agua también suelen verse gaviotas, cuya especie más habitual es la gaviota patiamarilla. En definitiva, esta ruta conforma un interesante paseo por la naturaleza más próxima al mar.

Restauración del marjal

El marjal de Xeresa será restaurado y mejorado medioambientalmente a través de un proyecto que cuenta con un presupuesto de 909.000 euros y un plazo de ejecución de veinte meses. Lo hará la Sociedad Estatal Empresa de Transformación Agraria S.A. (Tragsa)tras el encargo de la Confederación Hidrográfica del Júcar.

Este proyecto está cofinanciado por fondos FEDER y la Dirección General de Medio Natural y Política Forestal, y se encuentra enmarcado en el 'Convenio de Colaboración entre el Ministerio de Medio Ambiente, y Medio Rural y Marino y la Generalitat relativo a actuaciones de conservación en la Red Natura 2000'.

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