La guardería

La guardería

Todos los padres os preguntáis cual es el mejor momento para llevar a vuestro hijo a la guardería. La respuesta es difícil ya que va a depender de muchos problemas personales que os aboquen a dicha situación. El motivo habitual de llevarlo en los primeros meses de vida suele ser el trabajo de los dos miembros de la pareja y la falta de ayuda a nivel familiar o de una tercera persona que no la contratamos por no fiarnos o por no disponer de recursos económicos para ello. Muchos padres quieren llevar a sus hijos antes de los dos años para que se relacione con otros niños. Esto está bien pero deben de saber que a esas edades los lactantes se relacionan con personas mayores y solo se relacionan con los de su edad para quitarle un juguete o darles un empujón.

La guardería va a ser la segunda casa de vuestro hijo por lo que deberéis de buscar la que más se adapte a vuestras exigencias como padres y como educadores. En la actualidad, afortunadamente, todas las guarderías están reguladas por unas normas básicas de funcionamiento. Debe de estar situada en plantas bajas con fácil evacuación y aireación, que dispongan de patio o lugar al aire libre para que los niños jueguen, debe de cumplir las normas en cuanto a personal e higiene del centro y los menús deben estar elaborados de forma adecuada tras la supervisión de dietistas o pediatras.

Te recomendamos que busques escuelas infantiles cerca de tu casa, procura que no tenga que coger el autobús escolar pues además de los peligros que ello conlleva sobre todo en lactantes pequeños, el estar el centro cerca de tu hogar te permitirá poder ir paseando a llevar o recoger a tu hijo lo que os reportará a ambos beneficios saludables. Además si un día decides que tu hijo coma en casa, la proximidad al centro te facilitará el recogerlo sin tener que perder tiempo por los dichosos atascos en horas punta, sobre todo en las grandes ciudades.

Es fundamental que visites varias guarderías y hables con las personas responsables y con las subalternas, visites sus instalaciones, comedor, cocina, baños, aulas. Controles el estado en que se encuentran el resto de niños, mira como se relacionan con las cuidadoras, mira a ver a qué juegan y como juegan. Acude a la hora de la comida y mira a ver como se organizan en el centro. Todo es importante. Piensa que está en juego en primer lugar la salud de tu hijo y en segundo lugar la educación y el estímulo sensorial tan importante para el desarrollo de todas sus habilidades. Le ayudará a saber compartir y a saber competir. Le ayudará a saber ganar y a saber perder. En resumen, te ayudará en su educación y desarrollo tanto físico como intelectual.

Es importante que te informes pronto sobre los plazos de admisión, lamentablemente en las guarderías hay pocas plazas para muchas solicitudes. En el Ayuntamiento te podrán dar una lista de las escuelas infantiles que tienes en tu zona. Los costes de las escuelas dependen en muchos casos de las horas que dejarás a tu hijo allí y si tiene que acceder al comedor.

Finalmente, si estás pensando en volver a la actividad laboral y quieres meter a tu hijo en una guardería, tomate unos días libres en tu empresa para controlar la adaptación del niño. Deja a tu hijo el primer día una hora, el segundo dos y así hasta que se haya adaptado al nuevo entorno y lo puedas dejar durante todo el día. De esta forma el niño aprenderá que aunque te vayas y lo dejes allí, siempre vuelves a por él.

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