Castelló Sense Soroll urge reforzar la vigilancia en las principales zonas de ocio

El colectivo advierte de que «las molestias por ruido continúan», mientras desde el Consistorio afirman que «se cumple la legalidad»

C. RUIZCASTELLÓN.
Un agente supervisa el orden en la céntrica zona de las tascas. ::
                             LP/
Un agente supervisa el orden en la céntrica zona de las tascas. :: LP

El colectivo Castelló Sense Soroll continúa su lucha contra los ruidos, y lo hace tras comprobar -señalan fuentes de la organización- que las medidas adoptadas por el Ayuntamiento para atajar la contaminación acústica en la ciudad han servido «para bien poco». En concreto, desde la organización achacan en parte al buen tiempo y a la Ley Antitabaco el hecho de que en zonas como Lagasca continúen produciendo aglomeraciones de jóvenes cada fin de semana, los cuales, dicen, «en lugar de permanecer en el interior de los pubs y discotecas, se quedan durante horas en la calle fumando y bebiendo alcohol».

Además, lamentan que en la céntrica zona de las tascas, declarada acústicamente saturara desde hace más de medio año, también continúen dándose los problemas que llevaron a proponer dicha limitación. «A las 00.00 horas sigue habiendo el mismo ruido y los vecinos continúan sin poder acceder con normalidad a sus viviendas», denuncian desde la organización, para a renglón seguido declarar que, «encima ahora, una vez cierran los locales de dicho entorno, los clientes se trasladan a los de las cercanas calles Gumbau y Campoamor», con lo que las molestias se prolongan hasta altas horas de la madrugada.

Con todo, los responsables de Castelló Sense Soroll urgen de nuevo a las autoridades a intensificar la vigilancia policial. El objetivo, dicen, garantizar el cumplimiento tanto de la Ordenanza de Convivencia Ciudadana -que entre otras cuestiones establece la prohibición de consumir bebidas alcohólicas en la vía pública y, por lo tanto, en las puertas de los locales de ocio-, como de la Ordenanza Municipal contra la Contaminación Acústica, principalmente el artículo que limita a 45 decibelios el nivel máximo de ruido permitido por las noches en las áreas residenciales. «Es necesario que se instale un sonómetro permanente para comprobar la eficacia de la ZAS y que se compruebe que los bares y pubs han instalado ya el dispositivo limitador controlador que tienen la obligación de tener operativo desde el 29 de junio de 2011», añaden.

Por su parte, desde el Consistorio se defienden y aseguran que «se está cumpliendo la legalidad tanto en las tascas como en el resto de zonas de ocio de la ciudad». «Desde el Ayuntamiento de Castellón estamos totalmente comprometidos con la situación, y por ello se están llevando a cabo todos los controles y medidas necesarias con el fin de conciliar la diversión de los jóvenes con el descanso de los vecinos», señaló al respecto el concejal de Sostenibilidad, el popular Gonzalo Romero.