La concejal de Educación de Chiva confiesa que el alcalde la mandó «a la mierda»

H. E.VALENCIA.

La crisis en el Ayuntamiento de Chiva no se cierra. Ahora es la concejal de Educación, Amparo Lapuente, la que discrepa de la gestión del alcalde, José Manuel Haro, que a principios de este mes convocó un pleno urgente para tramitar la dimisión del concejal Fernando Casanova, que estaba de viaje en Burgos por un asunto del área de festejos.

La educación se ha convertido en uno de los grandes problemas en Chiva. La falta de espacio en dos de los colegios de la localidad ha provocado que el centro Martínez Culla haya tenido que acoger a los alumnos sobrantes en barracones. Además, también ha habido problemas por las plazas de comedor.

Esta situación ha provocado las quejas de las asociaciones de padres y madres de los colegios públicos de Chiva, que exigen la construcción de un centro nuevo en la localidad.

La concejal de Educación, Amparo Lapuente, que mantiene las competencias de una forma provisional ya que al parecer han sido asumidas por el alcalde, ha remitido un mensaje a las Ampas a través de la cuenta de Facebook en el que cuenta su situación: «Hace unas semanas tuve un enfrentamiento muy fuerte con el alcalde (José Manuel Haro) referente a los recortes de mis áreas y sobre todo en educación por defender lo que creo».

Lapuente aseguró que la respuesta de Haro fue: «Vete a la mierda y como concejal de Educación no me sirves». La edil asegura en su misiva que desde hace días no se le comunica nada referido a su labor en el Ayuntamiento «porque ha dado órdenes (el alcalde) que ni agua». La concejal de Educación es la única del grupo municipal que se ha significado al lado del exconcejal Fernando Casanova.

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