Compromís y EU rechazan llevar la Senyera si deben ir a la Catedral

Calabuig pide un pacto para permitir que todos los concejales sean abanderados, mientras el PP recuerda que es un acto tradicional

PACO MORENOVALENCIA.

La procesión cívica del 9 d'Octubre volverá a ser esta mandato motivo de disputa política. Los dos grupos minoritarios de la oposición, Compromís y Esquerra Unida, anunciaron ayer su rechazo a ser abanderados de la Senyera en el caso de que el itinerario pase por la Catedral, donde se celebra un Te Deum.

El tema ya salió a colación la primera vez que se reunieron los cuatro portavoces de los grupos y la alcaldesa Rita Barberá. Ocurrió en la comida de hermandad de todos los ediles celebrada en la casa forestal de El Saler el día de la constitución del Ayuntamiento. Entonces, el portavoz de Compromís, Joan Ribó, ya puso objeciones a tener que entrar con la Senyera en la Seo, para no confundir el acto institucional con el religioso.

Ribó dijo ayer que los tres ediles de su grupo quieren llevar la Senyera, aunque no en las condiciones que les ofrece Barberá. La elección del abanderado es una potestad de la alcaldía, que suele tener el gesto de ofrecerla a la oposición. El pasado mandato, la cuestión era muy sencilla: un año el PP y otro el PSPV.

Ya entonces hubo ediles de la oposición que rechazaron el honor de llevar la Senyera por el Te Deum en la Catedral. En la primera junta de portavoces de este mandato, la idea que predominó sobre este asunto, recordó ayer el portavoz de Esquerra Unida, Amadeu Sanchis, fue repartir los cuatro años con un abanderado por grupo, posiblemente los cuatro portavoces.

«Nos gustaría llevarla pero no en la Seo». El concejal propuso la opción de llevarla hasta la puerta de los Hierros, dejarla entonces a otro abanderado, y recogerla por la puerta románica, en la plaza del Arzobispado, para seguir el recorrido hasta acabar en el Ayuntamiento».

Ribó explicó que no pueden estar en un «centro religioso como concejales; hay que demostrar que estamos en un Estado no confesional», por lo que abogó también por una solución intermedia para su grupo municipal. «No hay que mezclar los temas religiosos con los políticos», para resumir su posición con la frase: «Sí a llevar la bandera, no a entrar en la Catedral».

La alcaldesa Barberá todavía no se ha pronunciado sobre este asunto, que suele anunciarse un par de semanas antes de la procesión cívica. En todo caso, fuentes cercanas al gobierno municipal recordaro ayer una moción en el anterior mandato del edil socialista Juan Soto, donde precisamente se pedía lo que ahora reiteran Compromís y Esquerra Unida, es decir, llevar la Senyera hasta la Catedral y darla a otra persona durante el acto religioso. La propuesta fue desestimada al considerar el grupo popular que el Te Deum forma parte de la celebración tradicional y que no se puede separar.

Por su parte, el portavoz socialista, Joan Calabuig, se mostró partidario de entrar en la Seo como abanderado, aunque pidió que se estudie una «fórmula institucional respecto a los actos religiosos acorde con la sociedad plural y diversa en la que vivimos».

Así se refirió en un comunicado sobre la posibilidad de que haya concejales que no puedan llevarla por su negativa a entrar en la Catedral. Este grupo apuesta por «buscar una fórmula que impida que ediles pierdan derechos o sean peor tratados en función de sus creencias religiosas o sus convicciones ideológicas».

«En ningún lugar está escrito que tengamos que participar en un acto religioso de una confesión concreta», añadió, para precisar que puede darse el caso de que haya concejales «pertenecientes a otras confesiones religiosas» y que les impida en cierta forma aspirar a ser abanderado en la procesión cívica.