Las compañías aumentan los vuelos nocturnos para rentabilizar los aviones

El tráfico de aviones de madrugada dispara las quejas de vecinos que viven cerca del aeropuerto de Valencia

M. J. CARCHANOVALENCIA.
Un avión aterriza de emergencia en el aeropuerto de El Altet. Al fondo, las viviendas más próximas a las instalaciones. ::                             ALEX DOMÍNGUEZ/
Un avión aterriza de emergencia en el aeropuerto de El Altet. Al fondo, las viviendas más próximas a las instalaciones. :: ALEX DOMÍNGUEZ

1 de la madrugada. Un avión de la compañía Alitalia despega del aeropuerto de Manises camino de Fiumicino, en Roma. En dos horas llegará a su destino. Es decir, a las tres de la madrugada. Diez minutos más tarde tiene prevista su llegada al aeropuerto de Valencia un avión con origen en Ibiza. El edificio, cuando llegan los viajeros, está prácticamente desierto, y solamente los trabajadores de handling y la tripulación de las aerolíneas que han decidido volar de noche trabajan. También el personal de seguridad permanece en su puesto, ya que además tendrá que esperar a que despegue el vuelo a Bucarest, previsto para las 2.45 horas de la madrugada. Aterrizó 35 minutos antes, pero sus viajeros, que decidieron volar en Wizz Air Hungary a altas horas de la madrugada, no tendrán posibilidad, por ejemplo, de utilizar la línea de metro hasta Valencia. Tampoco hay agencias de alquiler de vehículos abiertas.

Este verano, los vuelos nocturnos, que eran testimoniales en el pasado, se han intensificado, y desde las 12 de la noche hasta las 6 de la madrugada el aeropuerto de Manises registra una actividad inusual, acrecentada además por el tráfico de aviones chárter, viajes organizados por las touroperadoras que en la mayoría de los casos viajan a las islas o a destinos europeos en paquetes cerrados. El objetivo de las aerolíneas es alargar la jornada y sacar así más rendimiento a los aviones, que una vez acabada la jornada con los vuelos regulares, realizan algún que otro viaje chárter, según explica el representante de la sección sindical aérea de UGT, Enrique Gimeno. El viernes de madrugada, según la página web de Aena, se registraron en el periodo nocturno una decena de aterrizajes y despegues, sólo en vuelos regulares.

Según fuentes de Aena, las tasas aeroportuarias son las mismas, se opere por la mañana o de madrugada, y son las compañías aéreas las que solicitan los horarios que más les interesan antes de comenzar la temporada de verano, o de invierno. Las consecuencias de este incremento de vuelos en horas intempestivas son para los trabajadores de las compañías, que se ven obligados a trabajar a turnos, también por la noche, y la dificultad para los viajeros de encontrar medios de transporte público para llegar hasta su destino final desde el aeropuerto. A esas horas, el metro duerme y algunos taxistas, que conocen los horarios de los vuelos, intentan incrementar sus ingresos subiendo a viajeros sin otro medio de transporte.

Los efectos también se dejan sentir entre los vecinos de los municipios próximos al aeropuerto, y sobre todo aquellos que viven sobre la huella acústica que generan los aviones en sus aterrizajes y despegues. Juli Sáez, portavoz de la Plataforma No Aviones Fuera de Ruta, explica que en las últimas semanas «se han incrementado el número de quejas de vecinos que protestan por el ruido nocturno de los aviones. Últimamente nos han llegado denuncias a través de correos electrónicos o llamadas de vecinos que protestan porque no pueden dormir», explica Sáez.

La plataforma que denunció durante años los recortes de los vuelos que afectaban a urbanizaciones de San Antonio de Benagéber, L'Eliana o Paterna, critica que Aena no les atiende, ni tampoco la Delegación de Gobierno, a quien han reclamado reuniones para exigir que se cumplan las rutas establecidas, que algunos pilotos recortan para ahorrar costes por el combustible.

La puesta en marcha de una página web de la empresa Aena donde se puede observar la ruta que siguen los aviones en sus despegues y aterrizajes en el aeropuerto de Manises. «Vuelan muy bajo, y cuando te despiertan a las cuatro de la mañan, te aseguro que no puedes volverte a dormir del susto. Toda la casa tiembla». Es Jacqueline, vecina de la urbanización Montealegre de L'Eliana, que reclama que los vuelos nocturnos se supriman.