¿Quién ha tejido las fundas de los bolardos?

Los rumores que corren por el barrio es que se trata de un artista independiente o de un grupo de mujeres aficionadas al ganchillo Aparecen en los postes del Carmen diseños divertidos que atraen turistas

C. FERNÁNDEZVALENCIA.
Los bolardos cubiertos con originales fundas de ganchillo. ::                             J.J.MONZÓ/
Los bolardos cubiertos con originales fundas de ganchillo. :: J.J.MONZÓ

FOTOS: Los bolardos de ganchillo

Una seta, una jirafa, un muñeco, un hombre con un gorro rojo. De la noche a la mañana los bolardos de la plaza del Negrito han adquirido personalidad. Unas fundas de ganchillo perfectamente tejidas cubren los postes de acero en pleno corazón del Carmen.

Nadie sabe quién ha confeccionado estas singulares piezas de colores a cada cual más original. Aparecieron el pasado domingo sin motivo alguno y presiden la plaza del Negrito de Valencia ante la espectación de vecinos y turistas.

«La verdad es que no sabemos quién los ha hecho ni para qué, pero lo cierto es que quedan muy graciosos y alegran la calle», comentaba ayer un vecino del barrio.

Algunos pensaban que los habían diseñado los propietarios de los pubs junto a la plaza del Negrito para atraer a más clientes. Sin embargo, ellos aseguran que también desconocen a los autores de este singular arte. «Hay dos leyendas, unos dicen que ha sido una asociación de mujeres que se dedican a tejer altruistamente y otros dicen que son unos artistas independientes», coincidieron varios camareros de los bares de la plaza del Negrito.

La original iniciativa está provocando las risas de los vecinos que aplauden la idea. «Ya era hora de que la gente ofreciera espontáneamente su arte en el barrio y no sólo seamos noticia por lo negativo», comentaba ayer el presidente de la asociación de vecinos del Carmen, Miguel Wiergo.

Lo cierto es que las divertidas fundas acaparan las miradas de todos los clientes, la gran mayoría de ellos turistas extranjeros que por las noches se dedican a fotografiarse con los nuevos bolardos.

«Por lo menos son divertidos y así no te haces daño porque ¿quién no se han dado en la pantorrilla con uno de ellos? Todo el mundo los odia», reconocía una vecina que los sortea a diario.

Las fundas están perfectamente atadas a los postes y es complicado retirarlas, pero en los últimos días ya ha desparecido una. «Me encanta la idea y ójala sepamos quienes los han hecho, porque habrán tenido que pasar horas y horas tejiendo», añadía otra residente.

Los residentes, incluso, proponen que el autor de las misteriosas fundas siga tejiendo más para completar el resto de los bolardos del barrio. «Estos postes son horrorosos y con los que siempre tropezamos. De esta forma seguro que ya no nos caemos», dijo un vecino.