La falta de personal en los juzgados de Castellón dispara aún más la tasa de congestión en 2011

Las cifras del Consejo General del Poder Judicial marcan que los niveles de colapso en el primer trimestre ya superan a los de 2010

I. PALACIOSCASTELLÓN.

El colapso que viven los juzgados de la provincia no parece que tenga visos de mejorar; más bien empeora cada día que pasa. El último informe estadístico emitido por el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), que hace balance de la actividad judicial desarrollada durante el primer trimestre del año a nivel nacional, pone de manifiesto que el nivel de congestión en los juzgados de Castellón se ha elevado todavía más respecto a 2010, un año en el que los magistrados ya habían denunciado vivir una situación «límite» debido a la sobrecarga de trabajo.

En concreto, de enero a marzo el CGPJ sitúa la tasa de congestión en la provincia en un 2,94, lo que la sitúa como el segundo territorio con peor funcionamiento de los juzgados a nivel nacional, ya que únicamente le supera Toledo (3,14). En el mismo periodo del pasado año, esta tasa se situaba en Castellón en un 2,82, lo que no hace sino confirmar que con el paso del tiempo el problema va empeorando.

Así pues, la acumulación de cientos de expedientes, los retrasos para dictar sentencia y el estresante ritmo de trabajo que viven los magistrados seguirá siendo moneda corriente en los juzgados castellonenses, lo que al final redunda en un peor servicio al ciudadano.

En el contexto de la Comunitat Valenciana, Alicante también presenta cifras preocupantes, ya que su tasa de congestión, a pesar de no llegar a ser tan alta como la de Castellón, es también muy elevada (2,63). Por el contrario, Valencia presenta mejores números, ya que con un 2,24 se sitúa exactamente en el nivel que marca la media nacional.

Pero no sólo es el Consejo General del Poder Judicial y los propios jueces y fiscales castellonenses los que denuncian este colapso, ya que la última memoria elaborada por el Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJCV) no dibuja un panorama mucho más halagüeño. En concreto, y entre otras muchas mejoras pendientes de realizar, este informe incide en una de las reivindicaciones históricas reclamadas desde los juzgados de Castellón: hace falta más personal para atender la excesiva carga de trabajo que soportan los empleados judiciales.

Y es que desde que España entró en crisis, el número de denuncias en casi todos los órdenes jurisdiccionales ha ido en aumento progresivo. Sobre todo se ha hecho notar en el Mercantil, puesto que la carga que había en 2008 se ha elevado exponencialmente hasta este momento. Sin ir más lejos, en estos momentos hay en Castellón más procedimientos concursales en marcha que en el resto de la Comunitat, tal y como confirma el estudio del TSJCV.

Algo similar sucede en el de lo Social, donde los plazos para señalamientos de vistas y el número de ejecuciones se ha visto triplicado. Asimismo, en la audiencia de Primera Instancia el trabajo excede del que está fijado por el CGPJ.

Ante estos hechos, el decano de los juzgados de Castellón, José Luis Conde Pumpido, ha exigido «atención especial», porque todo sucede por culpa del «elevado nivel de interinidad y la falta de preparación de muchos funcionarios interinos». Es decir, que hay demasiados jueces que no tienen un tribunal fijo y que los trabajadores del Estado que hay no tienen los conocimientos necesarios para llevar a cabo sus funciones diarias.

Sin ir más lejos, hace aproximadamente un mes, el propio decano advertía de que «los recortes presupuestarios están entorpeciendo la labor de los trabajadores judiciales de la provincia». Debido a ello, el número de jueces suplentes se ha ampliado a nueve en los dos últimos ejercicios y han llegado a estar trabajando un total de 19 sustitutos al mismo tiempo. El ejemplo más claro de ello se produjo en el juzgado de Primera Instancia nº9 de la capital de la Plana, ya que el día de su puesta en marcha todos los magistrados eran interinos.

Con todo ello, Conde Pumpido considera que lo imperativo ahora mismo es la creación «urgente» de siete nuevos órganos unipersonales que puedan hacerse cargo de toda la carga de trabajo que existe y que no pueden asumir.

Asimismo, asegura que hay «grandes necesidades de material y plantilla en los juzgados de Vinaròs y Nules», donde urge «una adecuación de personal, una mejora de las dotaciones y una mayor utilización de las nuevas herramientas tecnológicas».

Sin refuerzos

La mala noticia es que, por el momento, la solución no parece cercana. El pasado mes de enero, tras reunirse con el presidente de la Audiencia Provincial de Castellón, Carlos Domínguez, el director general de la Conselleria de Justicia, Antonio Gastaldi, confirmó que no se producirá un incremento de trabajadores en las salas durante este año y que únicamente se habilitará personal judicial de refuerzo en «supuestos puntuales».

Gastaldi justificó esta decisión por el mal momento económico en el que están inmersas las administraciones, en este caso la autonómica, y se limitó a manifestar que era de «agradecer» el gran esfuerzo que están realizando los jueces y los funcionarios.