Una mujer mata a su compañero en Valencia con un cuchillo de cocina

El fallecido, que mantenía una «relación difícil» con la víctima, tenía antecedentes policiales por lesiones y agresión sexual

A. OYANGURENVALENCIA.
Dos periodistas junto a la puerta de la vivienda donde ocurrió el crimen. ::                             J. J. MONZÓ/
Dos periodistas junto a la puerta de la vivienda donde ocurrió el crimen. :: J. J. MONZÓ

La violencia de género se cobró ayer una nueva víctima en este mes de julio, el más sangriento en lo que llevamos de año. Una mujer mató a su compañero tras clavarle un cuchillo de cocina en el cuello. Una discusión desató el crimen.

Eran cerca de las cuatro de la tarde cuando la víctima todavía pudo llamar al 091 para reclamar auxilio. La única información que pudo dar es que estaba siendo apuñalado. Cuando los servicios médicos se presentaron en la vivienda, en el número 94 de la calle Jesús, nada pudieron hacer ya por su vida. La Policía detuvo a la mujer, de 51 años. En las próximas horas pasará a disposición judicial.

La estabilidad del vínculo que unía a ambos ya genera más dudas. Los vecinos aseguran que mantenían una relación sentimental, pero no convivían. «Venía dos o tres veces por semana al piso», cuentan los residentes en el inmueble. En cualquier caso, los gritos eran una constante cuando ambos pernoctaban.

Los vecinos auguraban que el destino de la víctima iba a ser trágico. Pero pensaban que sería al contrario, que algún día mataría a su pareja y sería detenido. Todo ocurrió al contrario de como imaginaron. El hombre vivía solo. Muchos años antes lo hizo con su madre, que murió hace bastantes años. Posteriormente mantuvo otra relación con una mujer, según los vecinos. Las mismas fuentes también creen que sufrió malos tratos.

La Policía, no obstante, informó que no existía una orden de alejamiento respecto a su pareja actual. El listado de antecedentes penales de la víctima es amplio. Amenazas, lesiones, malos tratos e incluso agresión sexual figuran en su historial.

No todos los vecinos conocían esta historia, pero a pocos se les pasaba por alto su problema con el alcohol. «Siempre estaba borracho», afirman los vecinos. Algunos, los de las puertas más cercanas al lugar en el que ocurrieron los hechos, habían optado por la denuncia ante la imposibilidad de que desistiera en su actitud. Algunos tachaban a la víctima, fácilmente reconocible por un problema que tenía al caminar, «de loco y de enfermo».

La Comunitat está viviendo el verano más sangriento de los últimos años. El primero de los crímenes se produjo el 1 de junio, cuando un toxicómano descuartizó a su madre en Albalat y después incendió su casa.

El 15 de julio tuvo lugar otro parricidio en Lliria. En este caso un joven mató a su progenitora con una azada. Dos días después otra mujer fue víctima de la violencia doméstica tras haber perdonado a su marido y rechazado la protección policial. El hombre la asesinó con en un huerto de Chiva. La mujer, de nacionalidad boliviana, tenía 30 años.

Al día, siguiente, el 18 de julio, otro hombre asesta 15 puñaladas a su mujer delante de sus hijos, aunque salvó la vida milagrosamente. El penúltimo, hasta ayer, se produjo el pasado jueves cuando un hombre asesinó a puñaladas a su mujer y a su hijo de ocho años en Polop.