Los fiscales podrán hacer videoconferencias a los dos años de tener los portátiles

Las clases de formación terminan mañana pese a que Justicia envió a la Fiscalía General el protocolo en el verano de 2009

A. RALLOVALENCIA.
Una mujer trabaja desde un ordenador portátil. ::                             LP/
Una mujer trabaja desde un ordenador portátil. :: LP

Las videoconferencias desde los portátiles serán una realidad la próxima semana casi dos años después de elaborarse el protocolo y a los dos años de que se entregaran los ordenadores. Las mejoras, y más en la Administración de Justicia, siempre son lentas.

Ahora, unos 198 profesionales, entre fiscales y forenses, podrán realizar determinadas comparecencias por videoconferencia desde sus despachos. Hasta la fecha se hacían algunas desde el decanato o la Fiscalía, pero eran poco más que un hecho aislado. Y todas desde el mismo terminal, claro.

Los portátiles estarían hasta el momento en el despacho o en el domicilio de los propios fiscales. Pero sin poder cumplir con uno de los objetivos fundamentales. Eso sin tener en cuenta que en un sector como la informática cualquier ordenador se queda anticuado en unos meses.

La Conselleria lanzó esta propuesta con un claro objetivo: ahorrar el gasto en taxi de los fiscales. Algún año se llegaron a pagar más de dos millones de euros por estos desplazamientos, según los datos que en su día facilitó Justicia.

Se trata fundamentalmente de utilizar esta herramienta tecnológica en procesos como declaraciones testificales de menores, comparecencias de prisión, órdenes de protección en los juicios rápidos y diligencias urgentes, entre otras posibilidades.

Este método está pensado para determinados partidos judiciales que no tienen destacamento de Fiscalía, es decir, que los fiscales deben desplazarse. Esto ocurre, por poner algunos ejemplos, en Llíria, Torrent, Catarroja, Sueca, Moncada, Sagunto y Massamagrell, entre otros.

La Conselleria envió en verano de 2009 el protocolo a la Fiscalía General del Estado. El órgano que dirige Conde Pumpido realizó una serie de matizaciones al texto pese a que el documento se había aprobado desde la propia Fiscalía Superior del TSJ.

El nuevo borrador -con las correcciones- llegó en febrero de 2010 a la Conselleria. Y de ahí nuevamente a Madrid para que le dieran el ok. Y en octubre del pasado año se firmaba finalmente el protocolo. Pero mientras, habían pasado muchos meses.

Mañana se impartirá una jornada de formación en el salón de actos de la Ciudad de la Justicia a la que están convocados todos los profesionales afectados. La Conselleria de Justicia confirmó ayer que existen 198 licencias para fiscales y forenses. Las mismas fuentes aclararon que los profesionales ya tienen instalado el software en sus equipos. Sólo están pendientes de esta última jornada de formación y de la entrega de un USB. En teoría desde ese mismo día -aunque lo más probable es que las primeras comparecencias desde los portátiles comiencen la semana próxima- se podría ya comenzar a utilizar las ventajas de esta herramienta.

La Fiscalía General del Estado, en sus 'correcciones' a Justicia, apuntaba a que el ahorro de costes debía ser una consecuencia del uso de la videoconferencia, pero nunca la causa de que se pusiera en marcha esta aplicación. Además, recalcaba que siempre debía primar la presencia del responsable del Ministerio Público en este tipo de procesos.

Por ejemplo, en este sentido, apuntaba que serán las respectivas Fiscalías las que decidirán acerca de esto siempre teniendo en cuenta el número de efectivos «disponibles en cada momento y el número de juicios señalados».