Los Simpson plantean una reflexión sobre la ciencia y sus problemas

CRISTIAN REINOBARCELONA.

Todo un premio Nobel de Química, Dudley Herschbach, admitió en su día que lo único que conocía el gran público de él era su aparición en un capítulo de los Simpson.

Por supuesto infinitamente más que los estudios de Herschbach en la técnica de los haces moleculares que le valieron la máxima distinción científica en 1986. No ha sido el único que se ha dejado ver por el universo de Springfield. El paleontólogo Stephen Jay Gould o el mismísimo astrofísico Stephen Hawking han departido con Bart, Homer o Lisa.

Icono de la crítica contra el 'American way of life' y la sociedad occidental en general, los Simpson plantean además una profunda reflexión sobre la ciencia y sus problemas en la actualidad.

Temas como la energía nuclear, el ecologismo, la modificación genética de los alimentos, la biotecnología, la astronomía, la termodinámica, la medicina o el debate entre creacionismo y evolucionismo, así como un sinfín de referencias a teoremas desconocidos por la gran mayoría, son parte fundamental de los argumentos de la serie, de la misma manera que lo son las travesuras de Bart o las borracheras de Homer.

Hasta el punto que el año pasado, la revista 'Nature' catalogó la ficción de animación, que lleva 22 años en antena, como «uno de los mejores programas de divulgación científica de la televisión».