Esperando la reforma de la negociación colectiva

ENCARNA SANCHIS SÁEZPRESIDENTA DE COVACO

El Acuerdo Social y Económico para el Crecimiento, el Empleo y la Garantía de las Pensiones (ASE) incluía el compromiso de los sindicatos CCOO y UGT y de las asociaciones empresariales CEOE y CEPYME para alcanzar un acuerdo sobre la reforma de la negociación colectiva antes del 19 de marzo. Y aunque pueda pensarse que incumplir el calendario previsto en unas semanas no es importante, lo cierto es que en este caso no se incumple una cita cualquiera, sino una ley: la última Ley de Reforma del Mercado Laboral, aprobada por el Parlamento y publicada en el BOE.

Las últimas noticias apuntan a que ya puede estar próxima la resolución del acuerdo y, de hecho, esperamos que se confirme, puesto que más allá de este incumplimiento, nada baladí, muchos sectores, como por ejemplo el comercio, estamos expectantes ante lo que se presenta como la primera reforma de un sistema de determinación de las relaciones laborales que lleva ya 30 años.

Los modelos de empresa y más concretamente los formatos comerciales han evolucionado mucho en estos últimos treinta años. Y siguen hoy un proceso dinámico de cambios que plantea retos y muchas veces cuestiona el proceloso galimatías de Convenios Colectivos de empresa, provinciales, sectoriales. que impide fijar una evolución de los salarios acorde con la marcha de la economía y esclerotiza las relaciones laborales haciendo, en ocasiones, imposible la flexibilidad interna.

Desde COVACO venimos trabajando en la modernización de las relaciones laborales desde el año 2009, desde el diálogo con los sindicatos y mediante la formulación de propuestas abiertas a la participación de todos. Pero además, la situación actual hace aún más necesario, si cabe, abordar la reforma de la negociación colectiva con decisión: las cifras de negocios del sector servicios muestran un crecimiento muy débil en los últimos meses y su nivel es prácticamente el mismo que el mínimo del segundo trimestre de 2009. O para ser más concretos: la demanda interna española sigue cayendo y el poco crecimiento de la economía viene únicamente del sector industrial que exporta.

En estas circunstancias, cuando se habla de racionalizar la estructura de la negociación colectiva y garantizar su propia articulación a todos los niveles, desde COVACO proponemos una ordenación respetuosa con los diferentes formatos comerciales, que permita la progresiva convergencia desde los actuales Convenios Provinciales, muy atomizados, hacia ámbitos funcionales y territoriales mejor definidos y más coordinados.

En cuanto a la innovación y adaptación de contenidos, debemos recordar que la actual regulación de las relaciones laborales en el sector comercial presenta una grave fractura en cuanto a la ordenación del tiempo de trabajo, que ha llevado la cuestión hasta los tribunales de justicia. Y eso, sin duda, ni es un buen ejemplo de concertación social, ni tampoco contribuye a la deseable articulación de los niveles de negociación.

Se manifiesta desde los agentes sociales una voluntad de evitar bloqueos insuperables y, por tanto, tratan en último término de buscar procedimientos de solución de conflictos para evitar la prórroga indefinida de los convenios. Sin embargo, los numerosos contenciosos judiciales respecto a la aplicación o no de las cláusulas de revisión entre 2009 y 2010 son otro buen ejemplo de lo lejos que se está del consenso en ese decisivo asunto.

La estructura de negociación colectiva provincial en el comercio, con sus innumerables defectos, ha permitido, como regla general, una evolución de las retribuciones superior a la que se fija en el ámbito estatal del comercio. Baste como ejemplo citar los incrementos retributivos y las reducciones de jornada establecidas en sectores como el comercio del metal. Y esto nos debe llevar a una seria reflexión sobre hasta qué punto algunas propuestas patronales convienen al conjunto de las empresas o podrían beneficiar sólo a algunas de ellas.

Concretamente la idea de que el descuelgue salarial y de contenidos se pueda llevar a cabo sin limitaciones y sin más requisitos que la voluntad del empresario de negociar «su convenio» al margen del convenio sectorial, podría suponer, de facto, la consolidación de duplicidades que alterarían gravemente las condiciones de competencia entre las empresas con posibilidad de «negociarse lo suyo», y aquellas otras que, por su tamaño o actividad, se vieran incluidas en regulaciones sectoriales.

Finalmente, la idea de relacionar los salarios con la productividad, desde la óptima del sector comercial se presenta como un arcano, pues no debemos olvidar que la productividad en una empresa depende mucho más de la organización del trabajo, de las nuevas tecnologías, de la cualificación profesional, de la innovación y el diseño, del gasto energético, o de la apuesta por un modelo comercial urbano, que de reducir los salarios, pues el consumo depende también de la capacidad de compra de los ciudadanos.

Desde COVACO proponemos el establecimiento consensuado con los sindicatos de fórmulas de acuerdo en materias como la ordenación del tiempo de trabajo, para mejorar la competitividad y la productividad de las empresas del sector comercial que integran el comercio de ciudad, que es la fórmula sostenible de comercio, apostando y contribuyendo a la recuperación de la demanda interna con una política salarial vinculada al empleo de calidad y a la evolución de los formatos comerciales mejor integrados en el desarrollo urbano.

Fotos

Vídeos