Una Mostra con buen sabor de boca

Un emocionado Giuliano Montaldo y un simpático Renny Harlin protagonizan la gala de clausura del certamen El festival valenciano asienta su nuevo rumbo pero sigue sin implicar a la ciudad

CARMEN VELASCOVALENCIA.
Una Mostra con buen sabor de boca

Sin sorpresas. Así transcurrió anoche la gala de clausura de la Mostra de Valencia en el Palau de la Música a cargo de un divertido Ángel Martín y la eficaz Carolina Bang. Un maestro del cine europeo y un director finlandés de taquillazos americanos fueron los homenajeados en una ceremonia que sirvió para cerrar una edición del festival que enseñó sus armas para el mañana, que pese a que nunca muere siempre encierra cierta incertidumbre.

Giuliano Montaldo y Renny Harlin recibieron sus sendas Palmeras en reconocimiento de sus trayectorias. El primero cosecha el cine político y el segundo es uno de los nombres que modelan taquillazos. Hasta la retrospectiva de la Mostra, Harlin, cuya película 'Cinco días de agosto' cerró la noche, era de los que pensaba «que para recibir homenajes uno debía estar muerto», aunque él «se sentía muy vivo».

El director de 'El exorcista 2', que agradeció el premio en castellano, se ganó al auditorio con sus bromas. «Me enamoré de las papas y de la paella antes que de la hamburguesa». Porque el realizador se siente europeo de corazón y ha visitado en numerosas ocasiones España. De Valencia dijo que la ciudad le había tratado «como a un rey», que los vinos locales son «deliciosos» y que los valencianos son «hospitalarios y alegres» y al pronunciar un «bona nit» arrancó el aplauso del público.

El otro homenajeado de la noche, Giuliano Montaldo, recibió la Palmera de Oro de manos de Asunción Balaguer, viuda de Paco Rabal con quien el director italiano trabajó en 'Tiro de pichón'. «Estoy muy emocionado por recibir este galardón de manos de Asunción a la que quiero desde siempre» dijo el realizador de 'Sacco e Vanzetti'.

Por una desangelada alfombra roja desfilaron Ana Álvarez, Antonio Isasi, Iris Lezcano, Sergio Villanueva, Asunción Balaguer, el equipo al completo de 'El Artificio' con el director José Enrique March al frente, Cristina Wagner, Juanjo Puigcorbé, Lola Marceli, Fernando Méndez Leite, Ramón Blecua e Inocencio Arias. También se acercaron hasta los Lys los actores de 'L'Alqueria Blanca' y 'Senyor Retor'. No acudió Álex de la Iglesia, que ayer mismo se disculpaba por su ausencia. Como representantes políticos acudieron el teniente alcalde Alfonso Grau y la concejal Mayrén Beneyto. A la clausura tampoco faltaron la directora del IVAC, Nuria Cidoncha y la directora de la Ciudad de la Luz, Elsa Martínez.

Una alfombra roja con pocas estrellas y sin apenas público que fuese a verlas. Y los que estaban por allí daba la sensación de que era por casualidad. La gala puso fin a una semana con más de 200 películas. A juicio del director del festival, la última edición de la Mostra ha sido «la más redonda» desde que él tomó las riendas en 2009.

Salomón Castiel se mostró satisfecho de cómo ha funcionado el certamen este año. Primero, porque el cambio de fechas ha sido, según indicó, «fundamental». Que la Mostra se celebre en primavera (en lugar de otoño) ha permitido, comentó Castiel, que la calidad de las películas «seleccionadas haya sido superior a la de años anteriores».

Sobre la asistencia de espectadores, Castiel comentó que aún no se cuenta con datos definitivos. Eso sí, avanzó que las cifras van a aumentar en un «porcentaje notable». Pese a todo, la Mostra aún sigue sin implicar a la ciudad. Valencia no respira cine los días del festival. Las alfombras rojas no atraen al fenómeno fan ni se registran colas para asistir a los cines Lys. Además, ser un comercio o un restaurante colaborador con el certamen tiene, de momento, poca repercusión.

La Mostra sigue teniendo luces y sombras, pero Salomón Castiel no se siente cuestionado. «Desde que he llegado a esta ciudad me he sentido muy respaldado para desarrollar este modelo de festival», destacó. A la pregunta de si el futuro de la Mostra está garantizado, Castiel afirmó «no entender» la cuestión.