TOBOGANES DE AGUA

Quienes disfruten con un baño, pero las aguas tranquilas del mar o de las piscinas convencionales les resulten monótonas, pueden acudir al Aquopolis. Estos parques acuáticos con rampas de todas las alturas y desniveles garantizan la diversión familiar, en especial de los más pequeños. Darse un zambullido siempre es agradable, pero en estas instalaciones las emociones se multiplican y la adrenalina se dispara. Además de los diversos toboganes con múltiples curvas y vericuetos, cuentan con piscinas que generan un fuerte oleaje y otras atracciones originales. Sin duda es una escapatoria para los días de calor agobiante. Existen hasta siete centros de este tipo repartidos por todo el país (Madrid, Valencia, Sevilla, Alicante o Huelva). Eso sí, hay que esperar a que el verano se aproxime para poder lanzarse por uno de sus toboganes.