El número de inmigrantes cae por primera vez tras 16 años de constante incremento

El padrón acusa la reducción de latinoamericanos, mientras que aumentan los extranjeros de China, Rusia y Rumanía

J. BATISTAVALENCIA.

La inmigración en la Comunitat Valenciana ha caído por primera vez después de 16 años de crecimiento continuo. Y ha provocado efectos colaterales, como que la población valenciana total se haya quedado estancada, una tendencia ya observada en los últimos dos años y que se confirmó ayer con los resultados provisionales del padrón avanzados por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

Según la entidad pública, en 2011 el número de extranjeros se ha reducido en 16.081 personas respecto al año anterior, mientras que la población total ha experimentado un crecimiento nulo, del 0%, ya que la Comunitat tiene 61 habitantes más que en 2010. En otras palabras, pese a que el saldo vegetativo sigue siendo positivo aunque discreto (hay más nacimientos que defunciones), la pérdida de ciudadanos extranjeros ha servido de contrapeso en la suma global de habitantes empadronados.

En cuanto a inmigrantes, es la primera vez que descienden desde 1996, que es el primer año que toma como referencia el INE para la estadística demográfica. Quedan atrás situaciones tan llamativas como la que se produjo entre 2007 y 2008, cuando en doce meses la Comunitat ganó 115.237 extranjeros (+15,7%), si bien es cierto que los datos de 2010 ya apuntaban a una clara desaceleración en la llegada de personas de otras nacionalidades (+0,49%).

¿Significa esto que ha llegado a su fin el boom migratorio? A juicio de la Conselleria de Solidaridad, antes de Inmigración, la realidad es que el fenómeno está en proceso de transformación. El protagonismo que en los primeros años tuvieron los ciudadanos no comunitarios, como los latinoamericanos o magrebíes, ha dejado paso a los inmigrantes europeos, que aunque siempre han tenido una importante presencia a través de los súbditos británicos, han experimentado un destacable crecimiento a partir de la entrada de Rumanía en la Unión Europea en 2007. Esto ha facilitado el flujo migratorio hacia España, y por extensión, hacia la Comunitat Valenciana.

«La inmigración está europeizada, con una mayor presencia de rumanos y británicos y con un ligero incremento también de los residentes procedentes de Holanda y Bélgica», tal y como apunta el conseller Rafael Blasco. De hecho, los ciudadanos procedentes de Reino Unido siguen conformando el colectivo extranjero con mayor presencia en la región (144.331 personas). Para Blasco, se trata sobre todo de personas de la tercera edad, atraídos por el clima y por los servicios.

En cuanto a Rumanía, ya se ha consolidado en el segundo puesto del ranking (143.877). De hecho, en el último año fue la nacionalidad que más aumentó en términos absolutos, con 2.486 ciudadanos nuevos. Eso sí, en crecimiento relativo, que hace referencia al porcentaje de incremento respecto al año anterior, destacan los nacionales procedentes de Rusia (+9,35%) y China (+8,8%).

Teniendo en cuenta que hay nacionalidades que crecen, resulta complicado entender que en un año haya descendido en 16.000 el número de inmigrantes en la Comunitat. Es aquí donde han jugado un papel muy significativo los colectivos latinoamericanos. De hecho, todas las nacionalidades representativas del continente americano han sufrido un descenso especialmente acusado, que ya se empezó a notar en 2010 aunque ha sido durante este ejercicio cuando se ha consolidado la tendencia. Por ejemplo, hay un -8,93% de ecuatorianos en la Comunitat Valenciana, un dato parecido al de los colombianos (-8%), bolivianos (-8,7%) y argentinos (-10,2%).

Sin duda, la crisis económica está detrás de estos descensos, teniendo en cuenta la elevada tasa de paro existente entre los nacionales de terceros países, pues al fin y al cabo, estuvieron entre los primeros en engrosar las colas del Servef.

Hay que recordar que para los extranjeros que no pertenecen a la UE, Noruega, Suiza, Islandia o Liechtenstein, trabajar y cotizar a la Seguridad Social es un requisito indispensable para conseguir la renovación de sus tarjetas de residencia, ya sea de forma temporal o permanente (tras cinco años de estancia legal). El no tener un empleo puede desembocar en situaciones de ilegalidad, de ahí que opten por volver a su país. En cambio, el extranjero perteneciente a la UE sólo tiene que presentar un certificado de empadronamiento y su documento de identidad para conseguir la tarjeta de ciudadano comunitario y ser completamente legal.

Programas de retorno

Quizá esta puede ser una de las causas que han contribuido a la «europeización» de la inmigración, tanto valenciana como española. En el caso de la Comunitat, los residentes comunitarios han crecido un 0,12% (613 personas), mientras que los procedentes de terceros países han experimentado un descenso del 4,37% (-16.694).

Sin embargo, el aumento de ciudadanos chinos y rusos, también de terceros países y por tanto, con más dificultades para conseguir la residencia, obliga a pensar en otras causas. En el caso de los nacionales del país asiático, puede pesar la mayor tasa de empleo, sobre todo de carácter familiar. Además, existen programas de retorno voluntario incentivado para extranjeros en paro, como el que puso en marcha el ex ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, que sí cubren a ciudadanos latinoamericanos pero no a los chinos o a los procedentes de Rusia, pues no existe un convenio firmado entre países en materia de Seguridad Social. Por otro lado, la tercera nacionalidad con mayor arraigo en la Comunitat, la marroquí, se ha mantenido estable e incluso crece un 1,85%.

Claro estancamiento

Los datos que ayer avanzó el INE también arrojan conclusiones llamativas en cuanto a la población total. De hecho, han permitido corroborar la tendencia que apuntaba la última proyección a medio plazo, que establecía que en 2020 la Comunitat tendrá 5.115.380 habitantes. Según el Instituto, hoy en día hay empadronadas en la región 5.111.767 personas, lo que significa que el crecimiento demográfico entra en una fase de claro estancamiento. Un ejemplo ilustra la situación. Entre 2008 y 2009 la Comunitat ganó 65.074 habitantes, mientras que un año más tarde la cifra bajó a 17.031. Por último, entre 2010 y 2011 el aumento ha sido pírrico (+61).

Las cosas no son muy diferentes a nivel estatal. En datos globales, los residentes en España a 1 de enero de 2011 eran 47.150.819 (+0,3% respecto a 2010), mientras que el número de extranjeros se ha mantenido prácticamente igual, con un ligero descenso del 0,4% (17.076 menos que hace un año). También se ha dado en España un proceso de europeización del fenómeno migratorio. Suben los procedentes de la UE (+42.319) y descienden los no comunitarios (-59.386).

Por autonomías, la región que más población total gana es Andalucía, con 44.515 habitantes más que en 2010, y la que más pierde es Castilla y León (-3.773).

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos