Los niños de San Antonio dan clase en la casa del bedel por falta de espacio

Los padres denuncian que las dos aulas de infantil sirven también de comedor y que el problema se agravará el próximo curso

M. J. CARCHANOS. ANTONIO DE BENAGÉBER.
Una aula habilitada en la vivienda del bedel del colegio de San Antonio de Benagéber. ::                             DAMIÁN TORRES/
Una aula habilitada en la vivienda del bedel del colegio de San Antonio de Benagéber. :: DAMIÁN TORRES

Apenas han iniciado su periplo escolar y ya tienen que sufrir los problemas provocados por el déficit de plazas en los colegios. Los niños de 3 y 4 años del centro público 8 d'Abril, el único con que cuentan los vecinos de San Antonio de Benagéber, llevan todo el curso dando clases en la vivienda del bedel. El comedor y las habitaciones donde debía vivir con su familia el conserje del colegio se han reconvertido en dos aulas, que los niños utilizan también de comedor.

Es la alternativa temporal a un problema que se agravará a partir de septiembre, porque el centro está obligado a admitir a todos los niños de la población que pidan plaza aunque las instalaciones estén saturadas.

El Consejo Escolar Municipal se reunió hace una semana con la directora territorial de Educación, Virginia Jiménez, para buscar una solución al conflicto que se ha generado en los últimos años en el municipio por el espectacular incremento de viviendas y habitantes, la mayoría familias jóvenes con niños pequeños, y que se va agravando cada curso.

El consejo escolar asegura que hay en la población un déficit de 465 plazas, que ha llevado a una «sobrecarga de escolarización del colegio público». Así, además de convertir en aulas la que debía ser la vivienda del bedel, los alumnos se han quedado sin aula de psicomotricidad o de usos múltiples, habilitadas para dar clases ordinarias por la falta de espacio. Además, el comedor, «planificado para 100 comensales, soporta más de 350 alumnos, «con los consiguientes problemas de turnos o espacios para días de lluvia y frío».

Por eso el consejo escolar municipal ha instado a la Conselleria de Educación a que se construya un segundo centro público para evitar el «hacinamiento y masificación» que padece el colegio. Y es que a pesar de que tiene una capcidad de seis unidades de educación infantil y 12 de primaria, este curso ya tiene nueve en infantil y 13 en primaria, una de ellas con alumnos mezclados que deberían estar en cursos distintos, de 3 y 4 años.

La Conselleria de Educación asegura que la construcción del segundo centro público en la localidad desapareció por la escasez de solicitudes presentadas, aunque desde el Ampa lo achacan a que los padres no sabían dónde ni cuándo se iba a construir ese segundo colegio y en qué condiciones.

Las cifras de crecimiento de población estos años dan la razón a los padres; en el curso 2005-2006 había 97 alumnos en dos líneas de infantil y otra de primaria. Cinco años después, la cifra se ha multiplicado por cuatro, ya que actualmente hay matriculados en el centro 450 alumnos.