El neandertal hallado en Oliva llega a Barcelona para ser restaurado

El esqueleto viajó el viernes a Cataluña embalado en una caja fabricada para el traslado y regresará tras un año de análisis

ZOA SANZGANDIA.
El neandertal hallado en Oliva llega a Barcelona para ser restaurado

El esqueleto neandertal hallado en Oliva el pasado verano viajó el viernes a Cataluña con la finalidad de someterse a un TAC. El objetivo de esta prueba es conocer con detalle la morfología de los huesos que se esconden tras el bloque de piedra y en qué condiciones están. Nunca antes se había descubierto en España un conjunto óseo tan completo y con las diferentes piezas tan conectadas entre sí.

Los restos humanos de época musteriense, es decir, del Paleolítico Medio, se estudiarán en la Universidad Autónoma de Barcelona para, posteriormente, restaurarse en el Instituto Catalán de Paleoecología Humana y Evolución Social de Tarragona.

El jefe de la Sección de Estudios Arqueológicos (SEAV) de la Diputación de Valencia, José Aparicio, explicó ayer a LAS PROVINCIAS que los restos, que tienen alrededor de 40.000 años, han llegado a Cataluña «en perfecto estado».

Tras recibir la autorización de la Directora General de Patrimonio Valenciano, Paz Olmos, se procedió al embalaje de los delicados restos humanos. Estos se depositaron en una caja fabricada expresamente para el traslado. Tras el TAC, durante un año, los despojos estarán en la Universidad y en el Instituto donde, a juicio de Aparicio, serán «cuidadosamente» extraídos del bloque pétreo que los engloba.

Articulación de piezas

Posteriormente, se articularán debidamente y tras el cuidado antropológico que deberá proporcionar datos esenciales como la filiación, edad, sexo, patologías, posición cronológica, alimentación o ADN, el esqueleto se integrará en un estudio arqueologico-histórico-antropológico completo a cargo de todos los investigadores.

En las labores del embalaje participaron, aparte de Aparicio y técnicos de Atapuerca, los siguientes expertos: Eulàlia Subirà, profesora de Biología Humana de la Universidad Autónoma de Barcelona; Gala Gómez, técnica de Conservación y Restauración de materiales arqueopaleontológicos del Instituto Catalán de Paleoecología Humana y Evolución Social; y Carlos Lorenzo, también técnico de esta materia en este centro.

Fue el mismo Aparicio quien encontró «el esqueleto neandertal más completo de España» en la Cova Foradà de Oliva el 20 de agosto de 2010 durante la anual campaña de excavaciones que el centro de investigaciones arqueológicas de la Diputación realizaba en este yacimiento, uno de los más importantes de Europa.

Estos trabajos los empezó en el año 1977 y han culminado ahora con este hallazgo «de capital importancia para el conocimiento del proceso evolutivo humano». Aparicio halló el esqueleto a unos nueve metros bajo tierra, en estratos intactos.

La excepcionalidad del descubrimiento movilizó a destacados paleontropólogos, algunos de ellos procedentes del grupo de investigación del yacimiento de Atapuerca, así como a especialistas en homínidos de centros españoles. También ha habido comunicación directa con profesionales de laboratorios de Carbono 14 para indagar en los orígenes del esqueleto.

El neandertal no sólo captó la atención de estos centros sino también el instituto antropológico más importante de Europa, el Max-Planck for Evolutionary Anthropology de Leizpig (Alemania). Los especialistas en antropología del organismo, que publicaron el genoma Neandertal en 2009, mostraron su interés en analizarlo.

Hasa ahora, todo lo que se había encontrado en España relacionado con el homínido neandertal había sido huesos sueltos, muelas, incisivos, vértebras o cráneos, salvo en una cueva asturiana en donde aparecieron restos agrupados.

El conjunto de huesos de la Cova Foradà de Oliva estaba englobado en una masa cementada por el carbonato cálcito precipitado por la lluvia, y precisamente esta masa es la impide conocer bien dichos huesos. La Cova Foradà empezó a ser habitada hace unos cien mil años antes de Cristo y se abandonó entre el 8.000 y el 9.000, lo que indica que tuvo cien mil años de vida ininterrumpida. Había ciervos y cabras por la Sierra de Mustalla; toros y caballos por el llano; tortugas, aves y peces en el Río Bullents y en el marjal Pego-Oliva.

El homínido recientemente encontrado se dedicaría a la caza y recolección de alimentos en este humedal. Los neandertales eran omnívoros y comían bayas, frutas, raíces y carroñeo.